Claudio della Croce

Seúl fue la sede elegida para celebrar la primera reunión de esta nueva alianza comercial. Luego emitieron un comunicado conjunto en donde recalcaron sus intenciones para lograr un “terreno de juego global que permita un entorno de comercio e inversiones libre, abierto, justo, no discriminatorio, transparente, inclusivo y predecible”.
Participaron el ministro surcoreano de Industria y Energía, Ahn Duk-geun, el ministro de Comercio chino,Wang Wentao, y el ministro nipón de Economía, Comercio e Industria, Yoji Muto.

Los tres países han decidido intensificar la aplicación de la Alianza Económica Regional Integral (RCEP) y acelerar las negociaciones para la creación de un tratado de libre comercio trilateral. La RCEP es un acuerdo comercial firmado por 15 países de Asia-Pacífico, desde China, Japón y Corea del Sur hasta Australia, y que entró en vigor en 2022. Su objetivo es reducir en un 90% los aranceles entre todos los países firmantes, aunque no es tan completo e incluye numerosas excepciones proteccionistas.
Además, convinieron en fortalecer la cooperación en la cadena de suministro y el diálogo sobre controles de exportación, y profundizar la colaboración en las economías digitales y verdes, entre otras iniciativas. “El entorno internacional que nos rodea cambia constantemente y las incertidumbres aumentan”, declaró en rueda de prensa el responsable japonés de Comercio, Yasuji Komiyama.
El funcionario chino Wang Liping afirmó que los tres países representan el 20 por ciento de la población mundial, el 24 por ciento de la economía global y el 19 por ciento del comercio mundial de mercancías.
Durante 2024, Estados Unidos tuvo con China la balanza comercial más deficitaria, al tiempo que con Japón y Corea del Sur también le sucedió algo similar, siendo estos países el séptimo y el octavo respectivamente que mayor contribución negativa hicieron en las finanzas exteriores estadounidenses.
Las tres economías asiáticas aglutinan el 25% del producto interior bruto global y el 21% del volumen comercial. “En medio del entorno económico y comercial global en rápida evolución, la reunión de los ministros de comercio de los tres países por primera vez en seis años tiene un significado importante no solo para las tres naciones, sino también para la comunidad internacional”, manifestó el ministro surcoreano de Industria y Energía, Ahn Duk-geun
El funcionario también instó a los tres países a colaborar para enfrentar los desafíos actuales del mercado global, como el avance de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial (IA), la digitalización de las economías y la cooperación en la cadena de suministro de minerales críticos.
Un comunicado que circuló en medios asiáticos explicaba que la cooperación cercana pretende un “acuerdo comercial integral y de alto nivel” para “promocionar el comercio regional y mundial”. Seúl, Pekín y Tokio han firmado una declaración conjunta que reafirma su compromiso con un sistema de comercio multilateral basado en normas, así como abierto e inclusivo, con la OMC en su núcleo. Japón y Corea del Sur buscan importar materias primas para semiconductores de China, y China también está interesada en comprar productos de chips de Japón y Corea del Sur, dijo la cuenta Yuyuan Tantian en una publicación en Weibo.
Aranceles de Trump
Medios estatales chinos han confirmado que la cooperación reforzada entre las naciones asiáticas responde a los aranceles impuestos por el gob ierno de Donald Trdump. El pacto que busca reducir gradualmente la dependencia de la región del mercado estadounidense tiene el potencial de mitigar la influencia de los aranceles estadounidenses en las iniciativas de colaboración dentro de la cadena industrial asiática.
Ante estas amenazas de Estados Unidos de imponer altos aranceles a industrias clave como la importación de automóviles y su disrupción en las cadenas de suministro globales, el tridente asiático —centro manufacturero crucial en Asia Oriental— expresa el interés común de fortalecer la cooperación en la cadena de suministro y establecer un gran mercado unificado.
También anunciò los llamados aranceles recíprocos, que podrían afectar a sectores como los semiconductores y el farmacéutico. Cualquier impacto en las ventas de chips sería especialmente perjudicial para Corea del Sur, dado que siguen siendo un motor clave del crecimiento para esta nación, que depende de las exportaciones.
Pekín, Seúl y Tokio son importantes socios comerciales de Estados Unidos, aunque han estado enfrentados por disputas territoriales, como la liberación por parte de Japón de aguas residuales de la destruida planta nuclear de Fukushima. Pero advirtieron que necesitan cooperar entre ellos para defenderse de la guerra comercial que impulsa Trump.
En un mundo cada vez más fragmentado por políticas proteccionistas, el acto trilateral de impulse la cooperación económica en Asia Oriental.
Según Global Times, tradicionalmente, los semiconductores y las piezas de vehículos de Corea del Sur, junto con los productos químicos y de manufactura de alta gama de Japón, han encontrado mercados importantes en China. Por su parte, los productos agrícolas, los electrodomésticos y los bienes industriales de China han aumentado de forma constante su cuota de mercado en Japón y Corea del Sur.
El TLC entre China, Japón y Corea del Sur está destinado a facilitar aún más la creación de un amplio mercado de consumo entre estas tres naciones, cuyo PIB combinado representa aproximadamente el 25 % de la economía mundial.
*Economista y docente argentino, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)