Pactan 8 países centrar en la Amazonia la discusión global por la ecología

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 Jorge Enrique Botero

Poner a la Amazonia en el centro de la discusión ambiental internacional mediante la construcción de una visión común, acordaron los ministros en la materia de los ocho países que forman el bioma amazónico al concluir tres días de trabajo, clausurados ayer por los presidentes de Brasil y Colombia, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro.

Las deliberaciones de los ministros de medio ambiente de Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador, Guyana, Surinam y Bolivia transcurrieron en la ciudad colombiana de Leticia, en el extremo sur del país y fronteriza con Brasil, donde elaboraron una ruta hacia la Cumbre Amazónica de agosto próximo en Belém do Pará. De allí, expresaron los funcionarios, tendrá que salir un discurso común para la cumbre sobre cambio climático citada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Dubái.

“Es la primera vez que Colombia y Brasil tienen sus respectivos gobiernos progresistas y comparten el compromiso de poner a la Amazonia en el centro de las discusiones”, expuso Lula Da Silva en el acto de clausura de este encuentro ministerial.

El presidente brasileño aseguró que las naciones con territorio sobre esta selvática región tienen dos retos: fortalecer la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica y construir una visión conjunta del tema amazónico.

Tanto Lula como Petro invitaron a llegar a Dubái con “un discurso común”. Los dos gobernantes se comprometieron a ejecutar acciones para que en 2030 haya desaparecido por completo el fenómeno de la deforestación de esta área de 7 millones de kilómetros cuadrados, hogar del bosque tropical más extenso del mundo que ha perdido 20 por ciento de su extensión por cuenta de un desmonte descontrolado en la que suman responsabilidades la desidia de los estados, la codicia de las economías ilegales y una cadena continua de incendios derivada de los efectos del cambio climático.

En su respectiva oportunidad, Petro, Lula y los funcionarios ahí reunidos hicieron énfasis en la urgencia de pasar de las denuncias y los diagnósticos a las acciones concretas para impedir que la destrucción de la Amazonia llegue a un punto de no retorno.

La ministra colombiana de ambiente, Susana Muhamad, destacó que una de las tareas prioritarias es recuperar la “gobernabilidad de los estados en estos territorios a los que se ha ignorado y excluido históricamente”. Llamó a enfrentar las economías furtivas, especialmente la minería y la explotación de maderas, mediante la cooperación entre las autoridades de los ocho países amazónicos.

“La cada vez más larga lista de actores por fuera de la ley que operan en la región incluye empresas de minería y de extracción de madera, así como personas dedicadas a ampliar la frontera agrícola de sus países mediante la deforestación de enormes áreas que después comercializan vendiendo dudosos títulos de propiedad”, dijo.

Todo lo anterior, sin mencionar el narcotráfico, que tiene allí uno de sus más estratégicos teatro de operaciones, tanto para el cultivo de coca y procesamiento de cocaína, como para “abrir corredores indetectables que les permiten sacar la droga a los insaciables mercados internacionales”, indicó.

La ausencia estatal en la región genera un masivo comercio ilícito de especies silvestres y, en varios países, la Amazonia es ruta para el tráfico de personas.

No en vano, el ministro de ambiente de Bolivía, Rubén Méndez, llamó a aplicar “medidas punitivas y cero tolerancia con la tala”.

Además de pedir la creación de un comité de expertos, similar al grupo intergubernamental de especialistas en cambio climático, Lula y Petro llamaron a poner atención a los saberes ancestrales de los pueblos indígenas en la búsqueda de sanar las enormes heridas que se le han hecho a la selva.

Durante su intervención en Leticia, Petro volvió a exponer su idea de que los países mas desarrollados, principales causantes de la actual crisis ambiental del planeta, acepten el cambio de las deudas públicas de los países en desarrollo por acciones climáticas concretas que detengan la debacle ecológica.

Lula, Petro y los presidentes de las otras seis naciones amazónicas se volverán a ver los días 8 y 9 de agosto en la ciudad brasileña de Belém do Pará, donde se espera un pronunciamiento conjunto de cara a la Conferencia de la Partes sobre el clima de la ONU, el 30 de noviembre en Dubái.

*Periodista y escritor colombiano