Consideran “gravísimo” que se vote TLC Chile-Uruguay sin estudios previos ni consulta indígena

Observatorio Ciudadano| El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Uruguay, que ha generado fuertes debates en las fuerzas políticas de ambos países, sería votado por la Cámara de Diputados  sin que el Gobierno haya presentado informes económicos ni de derechos humanos.

Robots: ¿qué significan para el empleo y los sueldos?

Michael Roberts| La reciente apertura de una nueva tienda de Amazon en el sótano de su sede de Seattle ha ha vueto a abrir el debate sobre si la expansión de los robots y la Inteligencia Artificial acabarán con el empleo. En la tienda, que es claramente un almacén ‘piloto’, …

Quo vadis Brasil (y America latina): ¿cómo salir de la tormenta ?

Pierre Salama| Se necesita hoy  más que nunca un balance  de las políticas económicas seguidas por los gobiernos  populistas-progresistas latinoamericanos. Comprender las causas de su fracaso es una condición sine qua non  tanto para combatir las políticas económicas y sociales de los gobiernos actuales como para no repetir los errores …

Venezuela: ¿Cuánto dinero cuesta un desalojo campesino?

 Marco Teruggi| ¿Cuánto dinero hace falta para mover los hilos necesarios a un desalojo campesino? ¿Cuánto se le tiene que dar a dos fiscales, dos jueces, funcionarios del Inti local, la Guardia Nacional Bolivariana, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas?

Recent Articles:

Cuba: Corregir los errores en la economía

Elmer Pineda dos Santos- CLAE| El V Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, presidido por Raúl Castro, quien dejará la presidencia el 19 de abril, examinó durante dos intensos días de trabajo la actualización del modelo económico y social cubano, complejo proceso emprendido en el país a partir del 2011. … Continue Reading

OPEP y Rusia consideran una alianza petrolera de 10 a 20 años

marzo 27, 2018 Energía No Comments

Richard Mably , Yara Bayoumy-Reuters| Arabia Saudita y Rusia están trabajando en un histórico pacto a largo plazo que podría extender los controles sobre el suministro mundial de crudo por los principales exportadores durante muchos años. El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, dijo a Reuters que Riyadh y Moscú estaban considerando un acuerdo para ampliar en gran medida una alianza a corto plazo sobre los límites al petróleo que comenzó en enero de 2017 luego de una caída en los precios del crudo. … Continue Reading

Un mundo sin bancos es posible

marzo 27, 2018 Temas de la semana 1 Comment

J. P. Velázquez-Gaztelu| Los autores del libro ‘El fin de la banca’ están convencidos de que los avances tecnológicos permitirán vivir sin las entidades de crédito convencionales.Argumentan que los bancos fueron una forma sensata de organizar el sistema financiero durante la era industrial, pero han dejado de ser útiles para el progreso. En su opinión, el sistema bancario se ha convertido en un “proyecto público-privado disfuncional” en el que las garantías universales del Estado conviven con una regulación ineficiente. … Continue Reading

¿Cuántos árboles caen en América Latina por la carne que se come en Europa?

marzo 26, 2018 Ecología No Comments

La Unión Europea aprueba fusión de Bayer y Monsanto: ¿Cómo impactará en América Latina?

marzo 26, 2018 Ecología No Comments

Ernesto J. Navarro-RT|La Unión Europea (UE) aprobó la semana pasada la fusión entre las empresas Bayer AG de Alemania y la controvertida Monsanto de EE.UU., con lo que se abre la posibilidad para que Washington haga lo propio, dice un informe del ETC Group. Para esta organización, el visto bueno de EE.UU. consolidaría la última de las tres megafusiones de la industria de semillas y pesticidas, que se gestan desde el año 2015. La nueva mega corporación agrícola, junto con otras tres, domina más del 70% del mercado global de pesticidas. … Continue Reading

Christophe Ventura: Adiós al FSM, mantener viva la esperanza, articular nuevas formas de organización

marzo 26, 2018 Entrevistas No Comments

Clarisse Meireles-Carta Maior|“Guardemos el pesimismo para tiempos mejores”, una máxima de autor desconocido, parece el mejor resumen para el momento de la izquierda global: gobiernos secuestrados por la plutocracia, acelerada pérdida de derechos sociales en varias regiones bajo ataque cerrado de la hegemonía neoliberal, concentración de la riqueza en alza, las guerras y crisis de refugiados, Donald Trump. … Continue Reading

Las fantasías neoliberales de Macri

Claudio Katz| Todos los datos de la economía confirman que el macrismo incumplió sus promesas. Improvisa justificaciones de su inoperancia y reflota inconsistentes creencias sobre el declive argentino. Además, convalida la corrupción de los financistas off shore, disimula las enormes analogías con los 90 y elude registrar la inadaptación estructural a la mundialización neoliberal. Las contraposiciones con el modelo neo-desarrollista omiten el sustrato capitalista común de ambos esquemas.

A mitad de su mandato Macri no puede ocultar el monumental abismo entre sus promesas y la realidad. Auguraba una lluvia de dólares para bajar la inflación, con alto crecimiento, creación de empleos, boom de emprendedores y erradicación del asistencialismo.

También pronosticaba una drástica reducción del déficit fiscal y un manantial de dinero para obras públicas proveniente del fin de la corrupción. Proclamaba, además, que el “retorno al mundo” sería premiado con un gran financiamiento productivo y una expansión de las exportaciones.

El incumplimiento de estas previsiones fue muy visible desde el principio. Por eso el gobierno trasladó el despegue para el segundo semestre y luego pospuso el debut para el año siguiente. Ahora disfraza con nuevas artimañas sus magros resultados.

Pretextos y engaños

Luis Caputo

Los voceros de Cambiemos presentan como un gran logro la reducción de la inflación, que inicialmente duplicaron. El porcentual del bienio llegó al elevadísimo 73%. La meta del 2016 era 12% y fue 41% y la pauta del 17% para el año siguiente terminó en 24%. Con la única excepción de un pico en 2014 (38%), la inflación del PRO ha superado todos los promedios desde 1991. La ausencia de datos creíbles durante la década precedente no impide corroborar esa conclusión, con numerosas estimaciones alternativas.

Los datos de algunas investigaciones (CIFRA, 2018) desmienten los anuncios del gobierno. Lo que Macri presenta como un insólito “crecimiento invisible” es el conocido rebote que sucede a las caídas. Computando la recesión del 2016 (-2,2%) con la recuperación del 2017 (2,9%), el resultado es neutro y el nivel de actividad se ubica en el mismo piso del 2015. El incremento de la ocupación carece de envergadura y simplemente refleja ese vaivén. Incluye, además, el reemplazo de empleos estables por monotributistas precarizados.

El gobierno afirma que el salario se recuperó, olvidando que la recomposición del 2017 no compensó la caída del año anterior. En el bienio se registró una disminución del 4,2% de esos ingresos en la actividad privada y del 6,3% en el sector público. El ponderado repunte de la inversión repite los bajos porcentuales de 14-16% de los últimos años. La mejora en el agro o en la construcción apenas compensa el declive en la industria.

Los funcionarios destacan la reducción de la emisión omitiendo su reemplazo por el endeudamiento. Macri ha convertido al país en el principal emisor planetario de títulos públicos, a tasas que superan el promedio regional. Ya ubicó a la Argentina entre las cinco economías más vulnerables a los efectos de una eventual crisis internacional.

Con cualquier metodología de cálculo el déficit fiscal se ha disparado. El desbalance primario ascendió levemente al principio por el ingreso extraordinario del blanqueo. Pero el componente financiero del agujero presupuestario trepa con los intereses de la deuda. El bache fiscal (6-7%) ya bordea las mismas cifras de los grandes terremotos de la economía.

Este cúmulo de desajustes condujo a la imprevista devaluación de diciembre. Los propios banqueros que sostenían el encarecimiento del dinero (para lucrar con la bicicleta de las Lebacs) se atemorizaron. Observaron con preocupación la desactualización del dólar frente a los precios internos y el potencial volcán que rodea al endeudamiento. El gobierno ya cubrió la mitad de sus necesidades financieras del año, pero despunta la desconfianza en su futura capacidad de pago.

El déficit comercial alcanzó el mayor desnivel de los últimos 40 años y la fuga de capital no cesa. Esta salida involucra a 84 de cada 100 dólares ingresados y se ubica en los mismos niveles del kirchnerismo.

Este escenario acrecienta el pase de facturas dentro del equipo económico. Los que exigen mayores tasas de interés y freno de la emisión chocan con los partidarios de la devaluación y el bombeo del nivel de actividad. Es una discusión sin salida entre los causantes del mismo desastre. Como no hay crecimiento ni inversión, la frazada es corta para cualquier alternativa. Macri anuncia que “lo peor ya pasó” cuando lo peor está por venir. Al comienzo del 2018 la recuperación del PBI tiende a frenarse y los precios se despistan. La previsión oficial de inflación (15%) carece de credibilidad, frente a una oleada de tarifazos que retroalimenta la carestía.

Como el gobierno convalida el repunte del dólar la hoguera inflacionaria se expande. El oficialismo sólo apuesta a frenar los precios con el cepo al salario. Pero ese techo resiente el consumo y apaga el único motor del PBI, ante el estancamiento de la inversión y el declive de las exportaciones. Para colmo, el bache fiscal amenaza la continuidad de la obra pública como sostén del nivel de actividad.

Desconcierto y justificaciones

Frente al sombrío escenario económico los funcionarios improvisan justificaciones. Repiten el pretexto de la demora y resucitan la llegada del segundo semestre con dos años de retardo. Esperan ese futuro venturoso para medidos del 2018, como fruto del ajuste realizado en las tarifas y el tipo de cambio. Pero esa leyenda ignora que la inflación continúa socavando ambas variables, hasta situarlas en el mismo punto de partida.

Los economistas de todos los palos alzan la voz. El empantanamiento del programa actual es evidente y se debate si el fracaso es reversible o encendió una bomba con incierta fecha de explosión.

También los estrategas del PRO buscan nuevas explicaciones de su inoperancia. Argumentan que la “herencia fue más pesada de lo imaginado” y que no dijeron “toda la verdad”. Pero ese lugar común -repetido por todos los gobiernos para exportar culpas- tiene poco auditorio. Olvida que los desequilibrios recibidos no presentaron la escala de la hiperinflación de 1989 o del colapso del 2001 y fueron acentuados por las propias medidas que adoptó Cambiemos.

El costo del gradualismo es la justificación más corriente de los fallidos oficiales. Afirma que una lenta marcha de los cambios genera resultados también aletargados. Pero ese diagnóstico no aclara nada. Sólo justifica lo que no funciona, suponiendo que apretando el acelerador se observarían otros efectos. Más sencillo es percibir lo contrario: el desastre actual sería infinitamente superior con una dosis mayor de la misma receta.

Si el rumbo fuera el correcto ya deberían notarse los brotes verdes del magnífico porvenir que augura Macri. En los hechos se observa lo opuesto: el anticipo de la hecatombe futura que prepara su gestión. El gradualismo es tan sólo un pretexto para justificar el endeudamiento. Antes era presentado como el cimiento de las inversiones productivas y ahora se lo acepta como una canilla para solventar gastos corrientes.

El argumento gradualista constata en los hechos la enorme dimensión de la resistencia popular. Cuando el gobierno afirma que un “ajuste abrupto desataría la guerra social”, reconoce la frontal oposición que existe a sus atropellos. Ese rechazo explica el perfil acotado de las permanentes agresiones del gobierno.

La impotencia de Macri ha multiplicado también las críticas de la derecha cavernícola. Cuestionan la lentitud del ajuste desde una perspectiva de salvajismo puro. Despotrican contra los funcionarios que “no se atreven a despedir empleados públicos” y proclaman la inexistencia de soluciones “sin un shock doloroso”. Obviamente se eximen de padecer la tragedia que promueven para el resto. Entre sus allegados de las clases acomodadas, no figura ninguna víctima potencial del empobrecimiento que publicitan.

Los derechistas tampoco ofrecen algún indicio del prometido renacimiento que sucedería al shock. Suelen omitir que en los 90 se ensayó la “cirugía sin anestesia”, que ahora presentan como una gran invención. Tampoco recuerdan que el colapso del 2001 fue un efecto de ese experimento. El trasfondo del problema no radica en el ritmo del modelo. Tanto el gradualismo como su aceleración conducen a un tenebroso resultado.

Mitos de liberalismo

El macrismo también reflota viejas creencias liberales para justificar sus contratiempos. Atribuye el declive de la economía al gigantismo del estado y a la consiguiente endeblez del sector privado. Pero olvida que la expansión estatal siempre obedeció a algún fracaso del empresariado.

El Estado rescató en incontables oportunidades a los banqueros, industriales o agro-propietarios en quiebra. Intentó compensar el comportamiento estéril de una burguesía que invierte poco, fuga capital y remarca precios. Los problemas de la economía no se originan en el estado, sino en los negocios fallidos de las clases dominantes.

Los líderes de Cambiemos reemplazan este diagnóstico por diatribas contra el populismo. Contraponen la demagogia de esa ideología con la actitud laboriosa de los modernizadores de Argentina. Macri enaltece especialmente a la generación del 80 y despotrica contra los populistas que arruinaron al país.

Pero nunca define el significado de esa demonizada condición. Sólo sugiere que alguna maléfica presencia popular destruyó el paraíso de la oligarquía vacuna. Los liberales no asignan al populismo un significado concreto. Lo identifican con las desventuras generadas por Maduro, Kirchner o cualquier adversario del momento.

Los ideólogos del PRO desconocen especialmente la gran responsabilidad de sus antecesores en las desgracias que denuncian. Suponen que desde 1930 Argentina fue gestionada por enemigos del liberalismo, olvidando a todos los gobernantes que anticiparon la política económica actual. Macri no inventó la apertura comercial, la agresión al sindicalismo o el deslumbramiento por el capital extranjero.

Es un dislate ubicar en el casillero populista a los conservadores, militares, gorilas o menemistas que manejaron el estado. Cambiemos recurre a una gran cuota de amnesia parar recrear sus engañosas ilusiones fundacionales.

Sus voceros proclaman que necesitan tiempo para extirpar la “cultura de la desmesura”, que busca soluciones fáciles con caudillos salvadores (Llach, 2014). Pero el intento más reciente de esa redención fue encarado por el propio Macri, cuando supuso que su figura despertaría la confianza requerida para resolver los problemas de la economía.

Los autores más sofisticados plantean las mismas tesis con cierto despecho. Acusan a los argentinos de “vivir por encima de sus posibilidades”, entrampando al país en un nostálgico apego a riquezas ya extinguidas (Gerchunoff, 2016). Atribuyen ese espejismo a la “psicología de la clase media” (Levy Yeyati, 2015) e impugnan con gran enojo la “fantasía de consumo” de la década pasada (González Fraga, 2016). Por eso convocan a un gran ajuste del cinturón.

Pero generalizan a toda sociedad comportamientos de los enriquecidos, omitiendo que el despilfarro no es un hábito del pueblo. Es un privilegio de las minorías que derrochan los recursos negados a los trabajadores. Argentina no se convirtió en un desierto. Preserva los mismos activos del pasado, pero sometidos a una mayor depredación o inutilización. Los teóricos del PRO encubren a los responsables de ese estancamiento y culpabilizan a sus víctimas.

Los liberales suelen combinar diagnósticos sombríos con entusiastas augurios de oportunidades para todos. El mito del emprendedor sintetiza esa ensoñación. Supone que con algún ahorro, cualquier individuo puede enriquecerse en la actividad privada. El propio despido es presentado como una ventajosa posibilidad para crear parrillas o cervecerías.

Con esa ilusión enaltecen la conversión de los trabajadores estables en precarizados. Evitan cualquier balance de lo ocurrido en los 90, cuando el desempleo generado por las privatizaciones empujó a millones de argentinos a la informalidad laboral.

Con ese mismo elogio del individualismo se recortan los planes sociales o se promete reducir la marginalidad con mayor esfuerzo escolar de los asistidos. Basta con observar la brutal agresión contra la docencia para notar la hipocresía de esa iniciativa. ¿Cómo esperan capacitar a los desocupados si al mismo tiempo destruyen la educación pública?

Pero incluso mejorando sus calificaciones educativas el grueso de los parados seguirá sin trabajo. La carencia de empleo proviene del estancamiento de la economía y no de la ausencia de graduados en los colegios primarios o secundarios.

La ceguera liberal no sólo impide registrar esa evidencia. También induce a suponer que los ciudadanos aceptan los sacrificios del modelo actual. Los macristas afirman que esa comprensión se refleja en la expectativa de mejoras futuras registrada por algunas encuestas. Pero esa actitud en todo caso obedece al miedo a un estallido y no a la esperanza en un imperceptible bienestar. El temor a la repetición del 2001 es un trauma aún presente en gran parte de la sociedad.

Los críticos ultra-derechistas aprovechan esa combinación de malestar y temor para desplegar su demagogia. Los medios hegemónicos auspician su prédica y dan cabida a los personajes que proclaman la insuficiencia del ajuste. Milei, Gaicomino, Espert, Broda, Artana siempre encuentran algún micrófono para explicar la conveniencia de un virulento corte del gasto público. Todos ubican la poda en los salarios y no en los intereses de la deuda. Adoptan poses de gran irritación para canalizar la inconformidad general hacia un proyecto más regresivo. Posteriormente suelen amoldarse a lo que necesita el establishment. Alsogaray gestionó con Menem, López Murphy con la Alianza y Melconian con Macri.

Banqueros offshore al comando

Cambiemos ha reciclado la vieja creencia liberal que atribuye la crisis argentina a la corrupción. Repite que el país no atrajo capitales por el rechazo que suscitan los grandes negociados con el erario público. Pero olvidan que ese flagelo es frecuentemente observado como una ventaja por los capitalistas. Como permite hacer ganancias rápidas, en muchas economías hay alto crecimiento con baja transparencia en la administración pública. El motor del sistema es la rentabilidad y no la honestidad.

La falsa equiparación de la pulcritud institucional con la prosperidad es un mito de la derecha para manipular la opinión pública. El tradicional pretexto de los golpes militares es últimamente utilizado para señalar, que el dinero faltante en los hospitales y colegios fue acaparado por el funcionariado kirchnerista.

Pero esa creencia choca con la escala actual de hurtos al fisco. La cleptocracia que maneja el gobierno privilegia descaradamente sus negocios particulares.

La venta de empresas capitalizadas con información confidencial es un mecanismo en boga de esas estafas. Varias firmas vinculadas a la familia presidencial favorecidas por medidas oficiales se vendieron a precios elevados (peajes, parques eólicos, transporte aéreo). Con un recurso parecido el íntimo de Macri (Nicolás Caputo) se desprendió de su constructora y su primo (Calcaterra) negocia un trato semejante.

Todos los miembros del gabinete apuntalan sus empresas desde ambos lados del mostrador. Aranguren premia a Shell, Quintana a Farmacity y Braun a los supermercados. Mientras proclaman la ausencia de conflicto de intereses, transfieren fortunas a sus propias compañías. Sólo la manipulación de los jueces y el blindaje de los medios taponan la difusión de esos escándalos.

Es evidente que Macri encabeza un gobierno de los capitalistas. Delegó la gestión del país en sus propios dueños, conformando un gabinete de CEOs que trasladó su modelo de gerenciamiento a todos los estamentos de la función pública.

Un gran segmento del electorado avaló ese desembarco, imaginando que estimularía la inversión de la burguesía. Cambiemos alentó esa creencia presentado a sus ministros como patriotas, que renunciaban a grandes ingresos en la actividad privada para servir a la nación.

Dos años han sido suficientes para desmentir esas fantasías. Cada ministro maneja su radio de influencia como un plan de negocios. Pero ese desfalco no ha sido tan inesperado como la inoperancia de los CEOs. Exhiben un grado de ineficiencia muy superior a sus pares de la política. El descontrol de gastos y la ausencia de un comando nítido en el área económica potencia ese desorden.

El desmadre actual también obedece al predominio de los financistas. La crema de los banqueros impone el alocado endeudamiento que afrontarán las próximas generaciones. No actúan como simples comisionistas. Manejan sus fortunas con empresas off shore para evadir impuestos, encubrir fraudes o lavar dinero.

Todos los popes del PRO (Macri, Caputo, Aranguren, Grindetti, Avruj, Clusellas) ocultan su dinero en paraísos fiscales, que cobraron notoriedad por filtraciones externas. Los acusados alegan ausencia de delito en una actividad contrapuesta con cualquier principio de honestidad. En los hechos reproducen la conducta de los principales capitalistas (Mindlin, Elsztain, Galperín), que realizan sus grandes operaciones a través de las cuevas off shore.

Por su parte los ministros localizan su patrimonio personal en el exterior, mientras convocan a fortalecer el ahorro nacional. En el colmo de la hipocresía la recaudación ha sido delegada a un experto en evasión. El nuevo jefe de la AFIP (Cuccioli) se especializa en proteger millonarios que eluden las obligaciones fiscales. Argentina ya ocupa el quinto lugar en el ranking mundial de evasión y con Macri seguirá ubicada en ese podio.

La comparación con los 90

La enorme gravitación de los banqueros ensombrece el favoritismo inicial que tuvo el lobby agro-minero. La soja, el litio y el petróleo son los principales negocios en agenda, pero ningún subsidio compensa el torrente de dinero que capturan los financistas. Además, persisten viejos conflictos con proveedores internacionales de semillas (Monsanto) y los gobiernos ensalzados por Macri cierran sus mercados en Europa y Estados Unidos. La continuada apreciación del tipo de cambio y los efectos de la sequía anticipan nuevas tensiones.

Pero los choques de mayor porte involucran a la industria. Aunque la cúpula de la UIA sostiene al gobierno -apostando a una drástica demolición de los derechos laborales- el grueso del sector sufre la apertura importadora. El descomunal déficit comercial ilustra la magnitud de esa invasión. En lugar de abastecer a las góndolas del mundo, Argentina absorbe todo tipo de excedentes del resto del planeta.

El conflicto con la industria asume contornos dramáticos con el cierre de empresas. Una hemorragia de suspensiones, quiebras y despidos afecta a todas las zonas fabriles. El proyecto de convertir las plantas de Tierra del Fuego en espacios vacíos para el turismo ilustra esa devastación.

Este escenario presenta muchas semejanzas con el menemismo. Macri retoma la misma adaptación de la economía argentina a los requerimientos de la mundialización neoliberal. Las analogías se extienden incluso al personal que implementa ese amoldamiento. Los mismos derechistas vuelven a ocupar estamentos claves del estado. Como la difusión de esos parecidos suscita incomodidades Durán Barba censura cualquier comparación. Pero es evidente que con una nueva retórica el macrismo repite los 90.

Esa política demuele el tejido social y expande la miseria. La difundida imagen de un proyecto para un tercio de la población (sin lugar para el resto) retrata el modelo actual. La destrucción del empleo estable reproduce el desamparo que legó Menem.

Pero existen varias diferencias con ese precedente. Cambiemos enfrenta una resistencia popular muy superior a la imperante en los años del riojano. No pudo doblegar los paros, marchas y piquetes que erosionan su proyecto y pagó un alto costo por cada agresión.

En diciembre perpetró el saqueo a los jubilados en el Congreso, pero perdió la batalla en las calles. Como la actual relación de fuerzas le impide avanzar, apuesta a la reelección para imponer el ajuste. Pero necesitará alinear muchos planetas para materializar ese operativo.

Macri compra las mismas fantasías de Menem. Supone que el mundo lo apoya y se toma en serio los patéticos piropos que recibe de Occidente. No registra cuánto ha cambiado el escenario internacional en las últimas décadas. La euforia con las privatizaciones de América Latina ya es historia y los mercados de las grandes potencias están cerrados para las exportaciones argentinas. Los poderosos del mundo tantean sus negocios en el país sin ofrecer nada a cambio.

Luego de prodigarle a Macri un trato despectivo, Trump incumplió su promesa de reabrir las compras estadounidenses de limones. Bloqueó además las ventas de biodiesel que ahora extendería al acero. En Europa predomina la misma conducta. Ningún gobierno acepta adquirir carne o biodiesel a cambio de un acuerdo con el MERCOSUR, que anularía prerrogativas del estado en el manejo de las licitaciones públicas.

Las decepciones con Occidente obligaron al timonel del PRO a olvidar sus críticas a Rusia y China. Improvisó visitas de emergencia a esos países para mendigar ventas, créditos e inversiones. El “retorno de Argentina al mundo” entraña un inagotable cúmulo de sinsabores.

También en el plano interno la comparación con los 90 desfavorece a Cambiemos. Como Macri asumió sin la pesadilla de una hiperinflación previa, no ha podido lucrar con el espejismo que generó la convertibilidad. En lugar de la abrupta estabilización de precios que apuntaló a Cavallo, carga con el continuado agravamiento de la carestía. La inflación estructural que padeció el kirchnerismo -por restricción de la oferta ante una demanda recompuesta- ha sido sustituida por las típicas remarcaciones que suceden a la devaluación y los tarifazos.

Al igual que en los 90 la apreciación del tipo de cambio destruye la producción nacional y debilita las exportaciones. El impactante bache generado por el despilfarro de dólares en el turismo repite la experiencia de Martínez de Hoz y Cavallo.

Pero la semejanza más dramática con el pasado se localiza en el endeudamiento. El gobierno cuenta con reservas y margen para seguir tomando préstamos, pero alimenta una peligrosa caldera. Cualquier desconfianza de los acreedores o una imprevista adversidad internacional pueden desatar el descalabro. Macri ha colocado nuevamente al país en esa trampa.

El trasfondo del declive

Los neoliberales encubren con ensoñaciones los problemas de la economía. La última moda es presentar a Colombia y Perú como los modelos a seguir (Espert, 2017). Curiosamente esa comparación sudamericana soslaya a Bolivia, que tuvo el ritmo de crecimiento más intenso de la última década.

Tradicionalmente los derechistas emulaban a Estados Unidos o más recientemente a España e Italia. Que ahora postulen la imitación de economías subdesarrolladas es una confesión de lo que imaginan para el futuro. Intentan transmitir una visión edulcorada de los modelos extractivistas, ocultando cómo masifican la exclusión social.

Pero no explican además, por qué razón Argentina atrae inmigrantes de esas naciones (y no al revés). En sus relatos también omiten que Colombia o Perú carecen de la estructura industrial, que el neoliberalismo pretende demoler en nuestro país.

Otros exponentes del libreto marcrista convocan a seguir el sendero de Australia (Levy Yeyati, 2016), como si Argentina tuviera posibilidades de elección. Desconocen que la lejana nación de Oceanía tiene una densidad demográfica inferior y un porcentaje superior de recursos naturales por habitante. Ha sido ajena a la complementariedad y rivalidad agrícola con Estados Unidos y su proximidad con el Sudeste Asiático le permitió reconvertir sus exportaciones primarias. Mantiene, además, una estructura social más igualitaria y nunca afrontó las tensiones de cualquier país latinoamericano.

En su afán comparativo los propagandistas del PRO eluden evaluar las semejanzas con Brasil. Allí se verifica la misma regresión industrial y primarización exportadora que padece Argentina. También se observan volatilidades del capital y serruchos del PBI muy parecidos.

Pero el retroceso fabril de nuestro país es mucho mayor. Basta observar la balanza comercial entre las dos naciones para registrar ese declive. Argentina se industrializó antes con un mercado interno más solvente y conquistas sociales de envergadura superior. Por eso afronta una inadaptación mayor a las exigencias de rentabilidad de la globalización capitalista. Los principios de competitividad y productividad -que tanto endiosan los neoliberales- son las desgracias que impone ese sistema a la mayoría popular.

Argentina ha perdido el privilegiado lugar que tenían en el pasado sus exportaciones de carne y trigo. La soja no cumple la misma función multiplicadora de otras actividades productivas. La quiebra de la agricultura integral y la irrupción del extractivismo minero acentúan la eliminación de puestos de trabajo

La mundialización neoliberal es una pesadilla para la reestructuración capitalista del país. Por eso se ha estabilizado un retroceso permanente que condena a un tercio de la población a la informalidad laboral. El asistencialismo estructural que han incorporado las cuentas públicas ilustra esa dura realidad. Es una erogación surgida de la lucha popular, que se ha tornado indispensable para la reproducción social. Mientras Macri divaga con el espejo de Europa, los datos sociales asemejan al país al resto de América Latina

La crítica neodesarrollista

Muchos objetores del curso actual eluden evaluar las dificultades que afronta una reconversión expansiva de Argentina. Observan al capitalismo como un dato inamovible y reducen todas las desventuras de la economía a los desaciertos del modelo vigente. Contraponen el proyecto del macrismo a una política neo-desarrollista, que permitiría apuntalar un sendero de crecimiento e inclusión.

Ese contraste es difundido por los defensores del kirchnerismo. Subrayan especialmente las diferencias entre ambos modelos en la evolución de los salarios, el endeudamiento, las importaciones y las tarifas (Scaletta, 2017).

Pero ese abordaje olvida el sustrato capitalista común de los dos esquemas y su consiguiente adaptación a momentos diferentes de la acumulación. El neo-desarrollismo irrumpió para enmendar el descalabro legado por el 2001. Intentó revitalizar la industria con auxilios estatales, bajas tasas de interés y tipos de cambio competitivos, sin remover el esquema agro-exportador.

Por esa limitación volvió a depender de la coyuntura internacional y sólo pudo mantener la bonanza durante los altos precios de las exportaciones. En ese periodo recompuso la producción y sostuvo el crecimiento con la afluencia de dólares. Pero al mantener intactos los cimientos del subdesarrollo, quedó paralizado frente al cambio adverso del contexto internacional. En ese momento reaparecieron los cuellos de botella, el incentivo al consumo dejó de funcionar y el déficit fiscal resurgió con alta inflación.

Este balance es habitualmente omitido por los partidarios del kirchnerismo. En su mayoría soslayan cualquier caracterización de lo sucedido en el terreno económico. Estiman que el macrismo se impuso por errores en el plano político o cultural y sólo extienden esos desaciertos a la relación con la clase media o al manejo de la estrategia comunicacional.

Con esa mirada idealizan la gestión K y limitan el cuestionamiento del macrismo a sus atropellos más groseros. Evitan definir, además, su propuesta a futuro, en plena gestación de alternativas más conservadoras del peronismo. Esta actitud sintoniza con las preocupaciones estratégicas de la clase dominante, que busca asegurar la continuidad del curso actual en la variante del PRO o en una opción justicialista sustituta. Para concebir otro camino hay que partir de otro diagnóstico, registrando cómo enlaza el declive argentino con la crisis del capitalismo dependiente. Esa caracterización induce a buscar alternativas comprometidas con la erradicación de un sistema, que empobrece a las mayorías populares.

* Economista, investigador del CONICET, profesor de la Universidad de Buenos Aires, miembro del Economistas De Izquierda.

 

México: Los peligros del maíz industrial y sus productos comestibles procesados

marzo 26, 2018 Ecología No Comments

Un equipo de investigación méxicano de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), integrado por E. González-Ortega, A. Piñeyro-Nelson, E. Gómez-Hernández, E. Monterrubio-Vázquez, M. Arleo, J. Velderrain, C. Martínez-Debat y E.R. Álvarez-Buylla publicó en agosto de 2017 un estudio que muestra la presencia de transgenes y del herbicida glifosato en alimentos procesados y tortillas a partir de maíz industrial, por todo México.

Este equipo aclara: “Los datos son preocupantes pues el maíz es nuestro alimento básico y hemos perdido la soberanía alimentaria. El consumo de maíz transgénico con glifosato puede tener consecuencias graves en la salud”. Y continúan: “de 367 muestras analizadas, 82%, es decir 301 muestras, contenían por lo menos un transgen. De las tortillas analizadas, 90.4% contenían secuencias transgénicas”. [1]

También “se detectó glifosato en casi la tercera parte de las muestras de los alimentos que dieron positivo para la presencia del transgen que confiere tolerancia a este herbicida”.

Lo que fuera preocupación de muchísimas personas y organizaciones de científicos, consumidores y gente comprometida con la alimentación y la agricultura tras descubrirse contaminación transgénica en el maíz de la Sierra Juárez de Oaxaca en 2001, se pone en el centro de la discusión desde nuevas fuentes de evidencia, con dos aspectos clave relacionados con el devenir de la tecno-ciencia: la actuación de la agroindustria corporativa y la anuencia de los gobiernos en turno. [2]

Primero, que la contaminación transgénica es vasta y generalizada en los alimentos procesados (sobre todo cereales, harinas, botanas de frituras, tostadas que son productos sólidos de maíz, empacados) y en las tortillas [ese pan plano elaborado con maíz que es la base de la dieta del pueblo mexicano]. [3] Pero el hallazgo se refiere a las tortillas industriales, aquellas elaboradas con maquinaria y vendidas en expendios distribuidos por todo el país, principalmente. Además, una amplia gama de productos contiene contaminación con glifosato en “una tercera parte de las muestras (27%)” —muestras que ya habían dado positivo para eventos transgénicos, lo que es altamente significativo.

En México, la producción de alimentos procesados alcanzó los 138 mil millones de dólares en 2014, pero según Ornelas citando datos de la consultora IHS, irá creciendo y en 2017 se calcula estuvo en 158 mil millones de dólares. [9] Las ganancias netas de su industria de alimentos procesados, según datos de IHS, citadas por ProMéxico, instancia del gobierno mexicano en su análisis sectorial de alimentos procesados, fue de 35 mil millones de dólares en 2015. La Secretaría de Economía mexicana afirma que tan sólo en 2015 México recibió una inversión extranjera directa de mil 304 millones de dólares y entre 2005 y 2015 acumuló inversiones por 8 mil 264 millones de dólares para la industria de alimentos procesados.

Algo significativo, en el escenario que el estudio del equipo de investigación mexicano UNAM-UAM [10] vino a desnudar, es que tales alimentos procesados contaminados con transgénicos y glifosato son parte del 26.9% de la producción de procesados correspondiente a panadería y tortillas, y a 10% adicional que representan los granos y las oleaginosas. [11] Es decir, la contaminación se mueve, por lo menos, dentro de 36.9% de la producción de alimentos procesados en México, sin contar el mundo de los edulcorantes.

Tal producción de alimentos procesados incluye a PepsiCo, la gigante productora de frituras, botanas y tostadas. Su directora en México, Paula Santilli, afirmó que “de los 200 países donde tiene presencia, México es su segundo mercado más grande —sólo detrás de Estados Unidos— y donde genera ingresos casi tres veces más altos que en países como Brasil”. [12] En México, PepsiCo cuenta con 17 plantas “e ingresos anuales por más de 3 mil 400 millones de dólares, según su último reporte anual”. [13] Sus marcas incluyen Sabritas, Quaker y Doritos, entre otras de las revisadas por el estudio del equipo UNAM-UAM.

Imagen relacionadaTambién está Ingredion, productora de harinas, jarabe de alta fructosa y almidones de maíz entre muchos productos industriales elaborados con dicho cultivo, que en enero de 2016 anunció que invertiría 30 millones de dólares “con la finalidad de aumentar su capacidad de producción de su planta de San Juan del Río, Querétaro”. [14] Están también el Grupo Gruma, empresa líder mundial en la producción de harina de maíz con 18 plantas procesadoras e investigación y tecnología para producir harina maicera y tortilla industrializada, que durante 2016 arribó a los 18 mil 819 millones de pesos en ventas netas (unos mil millones de dólares al tipo de cambio actual) y el Grupo Bimbo, otro gigante mexicano de la panadería y las botanas cuyos ingresos “a nivel consolidado, crecieron 0.3%, ubicándose en 65 mil 390 millones de pesos [3 mil 534 millones de dólares] respecto al tercer cuarto de 2016, y cuyas ventas en México subieron 12.2%”. [15]

Toda esa producción se potencia mediante la enormidad de los supermercados en América Latina. Tan sólo Walmex, (la filial mexicana de Walmart) mencionó en su reporte del segundo trimestre de 2017 a la Bolsa Mexicana de Valores que sus ventas totales crecieron 9.1%, llegando “a 135 mil 724 millones de pesos [unos 7 mil 300 millones de dólares]. [16]

También comenzó a aparecer en el radar de los medios masivos el crecimiento descomunal de las llamadas tiendas de conveniencia, en particular Oxxo (en parte propiedad de Femsa-Cocacola). Un artículo reciente de BBC Mundo, puso por titular: “Una nueva tienda cada 8 horas: cómo la mexicana Oxxo se convirtió en la mayor tienda minorista de América Latina”. [17]Resultado de imagen para walmex

En un informe de 2015, GRAIN había documentado que este tipo de pequeñas tiendas situadas en los barrios establecía cierto estricto control sobre la disponibilidad de alimentos por zonas particulares, imponiendo en los hechos el consumo de productos comestibles procesados, justo las frituras, botanas, tostadas de maíz documentadas en el estudio del equipo de investigación mexicano UNAM-UAM. [18]

Según BBC Mundo, Oxxo cuenta con 16 mil tiendas, principalmente en México, [19] y establece una red de distribución de los productos comestibles procesados con base en maíz industrial, lo que hace urgente revisar los criterios de seguridad de dicho maíz, a todas luces transgénico, que está presente en cada barrio de las ciudades e incluso en los poblados rurales mexicanos en tales productos comestibles industriales.

Cuarto. También tenemos que considerar el envenenamiento lento (y no tan lento) con glifosato, si insistimos en que el estudio de los investigadores mexicanos de la UNAM y la UAM, donde se encuentra la doctora Elena Álvarez-Buylla, recién galardonada con el Premio Nacional de Ciencias mexicano, 2017, encontró que casi la tercera parte de las muestras de comestibles procesados sometidos a escrutinio, incluidas las tortillas industriales, también omnipresentes en los barrios, contenía rastros de ese agroquímico. Dice la investigadora del Grupo ETC, Silvia Ribeiro: “Los resultados adquieren mayor gravedad porque el consumo de maíz en México por persona es mayor que en cualquier otro país. Pese a que la Organización Mundial de la Salud declaró al glifosato como cancerígeno para animales y probable cancerígeno para humanos en 2015, la Cofepris, instancia responsable de autorizar qué alimentos se pueden vender para consumo humano, ha autorizado sin empacho la venta para consumo de maíz transgénico tolerante a glifosato, que deja altos residuos del mismo en alimentos”. [20]

Es tremenda la invasión transgénica a un flujo tan enorme de maíz en la alimentación de un pueblo cuando no hay certeza de su inocuidad.

Quinto. Es inevitable reseñar la respuesta al estudio del equipo de investigación mexicano UNAM-UAM, por parte de los investigadores paladines de los transgénicos. Ésta es la repetición de todo lo que desde el gobierno, la industria y ciertos científicos, sigue siendo la reivindicación principal: que los transgénicos son inocuos, que se han cumplido todas las regulaciones, nacionales e internacionales, que hay una equivalencia sustancial entre transgénicos y no transgénicos. En la respuesta más directa, los promotores de transgénicos afirman: “En más de 20 años de uso y consumo continuo por más de 1200 millones de humanos y 100 mil millones de animales, no se ha presentado ninguna evidencia científica de daños por su consumo. El supuesto daño reportado en algunos artículos (Seralini et.al, 2012 y 2014), no tiene sustento científico relevante”. [21]

Elena Álvarez-Buylla, Cristina Barros, Emmanuel González Ortega, Alma Piñeyro-Nelson, Alejandro Espinosa y Antonio Turrent de la UCCS, contestaron a las críticas diciendo:

La “equivalencia sustancial” favorece a las corporaciones comercializadoras de OGMs y a las industrias alimentarias que hacen negocio con su procesamiento por encima de los intereses de la ciudadanía. Es ética y científicamente inadmisible que la falta de evidencia de daño por la ausencia de protocolos y seguimiento adecuados, sea tomada por las entidades regulatorias como evidencia de inocuidad de alimentos derivados de OGMs. Urgen protocolos rigurosos que directamente evalúen la hipótesis de que los alimentos derivados de OGMs pueden tener impactos no deseados en la salud humana y animal, bajo diferentes escenarios de consumo. La carga de la prueba debe recaer en las empresas y no en la ciudadanía. […]

Pueden existir muchos artículos con datos negativos para apoyar la equivalencia sustancial o ausencia de daños, pero uno solo con datos positivos debería ser suficiente para rechazar este concepto y regular en consecuencia, previniendo daños […] El estudio de Séralini y colaboradores, que desestiman los autores de la nota en cuestión, fue republicado con datos adicionales que lo sustentan. Por otro lado, muchos de los estudios con datos negativos, que sugieren la inocuidad de OGMs, han sido realizados por investigadores con conflictos de interés. Estudios experimentales demuestran que el glifosato es teratógeno en vertebrados y cancerígeno en animales de laboratorio. [22]

Conclusiones

Es muy irresponsable que las instancias reguladoras de la sanidad alimentaria no hayan hecho nada por frenar la presencia de productos comestibles procesados que contienen maíz transgénico y trazas de venenos tan poderosos como el glifosato, calificado de cancerígeno por la OMS.

La tendencia creciente a privilegiar una agricultura basada en la producción de materias primas para la industria anuncia que, sobre todo en los ámbitos urbanos, nos veremos sometidos cada vez más a productos comestibles industrializados que no son inocuos.

El maíz con que se fabrica la tortilla industrial, vendida masivamente por todo México en expendios (tortillerías), debería ser un maíz libre de transgénicos y agroquímicos: porque la producción de tales maíces genéricos sustituye y golpea la pequeña producción nacional no transgénica, campesina o de medianos productores; y porque la promoción de la industria de comestibles industrializados fomenta la producción y / o importación de maíz transgénico, con agrotóxicos, que es vehículo para diseminar problemas de salud como obesidad, diabetes, cáncer y teratogénesis.

Hay que profundizar en tales afectaciones y en las tendencias que buscan controlar la disponibilidad alimentaria de la población, principalmente entre las capas empobrecidas, mercado cautivo de donde extraen sus ganancias las corporaciones que elaboran frituras, tostadas, botanas y tortillas industriales.

La defensa del maíz nativo debe crecer y fortalecer argumentos, narrativa, vínculos y esfuerzos por una soberanía alimentaria.

Notas:

1. E. González-Ortega, A. Piñeyro-Nelson, E. Gómez-Hernández, E. Monterrubio-Vázquez, M. Arleo, J. Velderrain, C. Martínez-Debat y E.R. Álvarez-Buylla, “Pervasive presence of transgenes and glyphosate in maize-derived food in Mexico”, Agroecology and sustainable Food Systems, volumen 41, núm. 9-10, agosto, 2017 https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/21683565.2017.1372841
2. Ver El maíz no es una cosa: es un centro de origen, Casifop, GRAIN, Itaca, México, 2012.
3. El estudio no abordó las bebidas o emulsiones, mermeladas y otros productos que contienen jarabes de alta fructosa de maíz.
4. Equipo UNAM-UAM: “Preguntas y respuestas en torno a la presencia de secuencias transgénicas en alimentos elaborados con maíz en México”.
5. Antonio Turrent Fernández, “Maíz nativo mexicano: ¿propiedad privada multinacional?”, La Jornada, 3 de noviembre, 2017.
6. Ibidem.
7. Centro de Estudios para el Cambio en el Cambio Mexicano (Ceccam), “Alerta Roja, maíz transgénico en México, en El Surco, boletín del Ceccam, núm. 2, abril de 2013.
8. Sergio L. Ornelas, “Inside Mexico Processed Food Industry”, MexicoNow núm. 79 http://www.mexico-now.com/index.php/past-issues/27-mexiconow-issue-79
9. Ibidem.
10. Emmanuel González Ortega, et. al. “Pervasive Presence…” op.cit.
11. Unidad de Inteligencia de Negocios, ProMexico, gobierno mexicano, Análisis Sectorial, Alimentos Procesados, pdf, 19 de febrero de 2016. https://www.gob.mx/promexico/acciones-y-programas/ alimentos-procesados
12. Francisco Hernández, “México es el segundo entre 200 países para PepsiCo”, El Financiero, 14 de noviembre, 2017, http://www.elfinanciero.com.mx/empresas/mexico-es-el-entre-200-paises-para-pepsico.html
13. Ibidem.
14. Unidad de Inteligencia de Negocios, ProMéxico, op.cit.
15. Bolsa Mexicana de Valores, “Aumentan ganancias del Grupo Bimbo en el tercer trimestre de 2017”, 27 de octubre, 2017, http://bolsamexicanadevalores.com.mx/ganancias-bimbo/
16. Redacción, “Ventas de Walmex superan el crecimiento de la ANTAD”, El Economista, 27 de agosto, 2017, https://www.eleconomista.com.mx/mercados/Ventas-de-Walmex-superan-crecimiento-de-la-ANTAD-20170727-0037.html
17. Cecilia Barría, “Una nueva tienda cada 8 horas: cómo la mexicana Oxxo se convirtió en la mayor tienda minorista de América Latina”, BBC Mundo, 2 de octubre, 2017.
18. GRAIN, “Libre comercio y la epidemia de comida chatarra en México”, 2 de marzo, 2015, https://www.grain.org/es/article/entries/5171
19. Cecilia Barría, op.cit. Eréndira Espinoza, “Cuántas tiendas Oxxo hay en México”, Dinero en Imagen, 30 de octubre, 2017: “Al cierre del tercer trimestre de 2017, la cadena operaba 15,999 unidades, por lo que, debido a su ritmo de aperturas, en este momento debe sumar más de 16 mil”, http://www.dineroenimagen.com/2017-10-30/92472
20. Silvia Ribeiro, “Tortillas envenenadas”, La Jornada, 28 de octubre, 2017, http://www.jornada.unam.mx/2017/10/28/opinion/023a1eco
21. Francisco Bolívar Zapata, Jorge Herrera Estrella y Agustín López-Munguía Canales, “Presencia de maiz transgénico de importación en México, 20 años de inocuidaden productos derivados para consumo y animal”, Gaceta UNAM, núm 4917, 6 de noviembre, 2017.
22. “Presencia de maíz transgénico y glifosato en nuestro alimento: sin evidencia científica de no toxicidad”, Gaceta UNAM, número 4924, 30 de noviembre, 2017.
E. González-Ortega, A. Piñeyro-Nelson, E. Gómez-Hernández, E. Monterrubio-Vázquez, M. Arleo, J. Velderrain, C. Martínez-Debat y E.R. Álvarez-Buylla
son investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Fuente:
https://www.grain.org/article/entries/5904-mexico-los-peligros-del-maiz-industrial-y-sus-productos-comestibles-procesados

Robots: ¿qué significan para el empleo y los sueldos?

Michael Roberts| La reciente apertura de una nueva tienda de Amazon en el sótano de su sede de Seattle ha ha vueto a abrir el debate sobre si la expansión de los robots y la Inteligencia Artificial acabarán con el empleo. En la tienda, que es claramente un almacén ‘piloto’, los clientes entran, escanean sus teléfonos, escogen lo que quieren de los estantes y salen de nuevo. No hay cajas o cajeros. … Continue Reading

Piratas de saco y corbata

Rodolfo Bejarano Bernal| Cada vez vamos conociendo más acerca de los territorios que conforman una de las regiones más exóticas y desconocidas –al menos para quienes vivimos en el Sur– que podemos encontrar en Nuestra América: la subregión Caribe. Pero no por sus paradisiacas playas y atractivos turísticos, sino porque muchas de sus islas son mencionadas en cada nueva revelación que sale a la luz como parte de las investigaciones del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) que viene trabajando en la recopilación y análisis de las filtraciones más importantes de los últimos tiempos sobre cuestiones fiscales y tributarias. … Continue Reading

Latinoamérica

Consideran “gravísimo” que se vote TLC Chile-Uruguay sin estudios previos ni consulta indígena

Observatorio Ciudadano| El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Uruguay, que …

Foro Social Mundial: los movimientos dicen ‘no’ al TLC entre UE y Mercosur

El Tratado de Libre Comercio UE-Mercosur destruirá empleos y el medio ambiente, advirtió …

TLC Mercosur–UE: La irresponsabilidad de negociar contra reloj

Jorge Marchini|Entre el 21 de febrero y el 2 de marzo pasado se …

EEUU, el petróleo venezolano y la piedra en el zapato de Tillerson

Aram Aharonian| A la luz del anuncio de la realización de elecciones presidenciales …

Plantídoto

Cómo se reparte la torta del campo uruguayo

Global

Robots: ¿qué significan para el empleo y los sueldos?

Michael Roberts| La reciente apertura de una nueva tienda de Amazon en el …

Rusia 2018: soberanía científica y desarrollo tecno-económico

   Ernesto Mattos| ¿Qué se sabe de la Federación de Rusia? Que se …

Orden mundial gélido: Rusia y China juntas en la Ruta de la Seda Polar

Alfredo Jalife-Rahme-La Jornada| The Financial Times, portavoz del caduco neoliberalismo global, con tal …

Despedidos por los robots

Roberto Savio|Amazon ha lanzado Amazon Go hace algunos días. La idea es simple: …

Ecología

Universidad transgénica: Los sponsors de la Facultad de la Agronomía de la UBA

Darío Aranda-lavaca.org| Después de develar los convenios con empresas transgénicas, Darío Aranda revela …

Energías renovables en Argentina: ¿negocio financiero o política industrial?

Diego Hurtado| Luego del colapso financiero de 2008, la reconversión de la matriz …

Argentina: Industria eólica, una oportunidad perdida

Daniel Green y Juan Fal| El reciente anuncio de la instalación en el …

Motores económicos de la destrucción ambiental

Alejandro Nadal| La semana pasada el Panel intergubernamental sobre biodiversidad y servicios de …

Energía

Energías renovables en Argentina: ¿negocio financiero o política industrial?

Diego Hurtado| Luego del colapso financiero de 2008, la reconversión de la matriz …

Argentina: Industria eólica, una oportunidad perdida

Daniel Green y Juan Fal| El reciente anuncio de la instalación en el …

OPEP y Rusia consideran una alianza petrolera de 10 a 20 años

Richard Mably , Yara Bayoumy-Reuters| Arabia Saudita y Rusia están trabajando en un …

PDVSA: Escenarios de Produccion 2018/Perfil de Ingresos vs. recorte OPEP

Einstein Millán Arcia | Han pasado casi 3 meses desde aquel sábado 25 …

Documentos

Un agónico final de la globalización: ¿cambio civilizatorio?

Wim Dierckxsens, Walter Formento|Ante el pensamiento único y fundamentalista es un reto reconstruir una …

¿Nos dirigimos hacia una nueva crisis de la economía mundial?

Orlando Caputo y Graciela Galarce| Recientemente los organismos internacionales confirman un crecimiento de …

Otro informe (el de la OIT)… la misma realidad neoliberal

  Eduardo Camin | Si existiese la posibilidad de reducir a exactitud los …

FAO: Otro informe … la misma realidad neoliberal

Eduardo Camin|Si existiese la posibilidad de reducir a exactitud los datos sobre cuestiones …

Biblioteca

Teoría de la Dependencia| Una revalorización del pensamiento de Marini para el Siglo XXI

El presente ensayo de Adrián Sotelo Valencia -sociólogo, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la FCPyS de la UNAM, México- tiene por objetivo evaluar y validar la vigencia de la teoría marxista de la dependencia (TMD) para el siglo XXI en la perspectiva del pensamiento de Ruy Mauro …

Teitelbaum: El colapso del progresismo y el desvarío de las izquierdas

El problema que aborda el autor en este libro es el del colapso del progresismo. Pero no limitado a América Latina. En su argumentación Teitelbaum cambia el orden habitual: después del fin de las ilusiones progresistas que terminaron en un colapso, –y cuando debería haber una respuesta de la izquierda–, ésta está totalmente …

Beinstein: “Macri, orígenes e instalación de una dictadura mafiosa”

Jorge Beinstein, profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata, actualmente es titular del seminario de doctorado “Crisis sistémica global” de la Universidad de Buenos Aires. Especializado en prospectiva económica y geopolítica ha sido titular de cátedras en universidades europeas y latinoamericanas, Beinstein es el autor del libro “Macri, orígenes e instalación de una …

Cuba y América Latina: Desafíos del legado revolucionario

cuba y amlat legado revolucionario

La Internacional del Capital Financiero

Ecuador: ¿Y la corrupción contra el fisco?

Juan J. Paz y Miño Cepeda| El capitalismo es una especie de telón …

Éric Toussaint: «América Latina en el ciclo infernal de la deuda desde hace 200 años»

Marie Charrel-Le Monde| Éric Toussaint es doctor en ciencias políticas y portavoz del …

Colombia: Deuda, modelo de desarrollo y sociedad

William Gaviria Ocampo| En cualquier análisis , no se puede obviar, el proceso …

La ecología política del Petro: alta intensidad energética y financiarización de la naturaleza

Emiliano Teran Mantovani| El pasado 20 de febrero, el Presidente Nicolás Maduro activó …

El BAII golpea el tablero financiero mundial

Ulises Noyola Rodríguez| Ante el asombro del mundo, el Banco Asiático de Inversiones …

Fin de la era del dólar: Recambios en el sistema monetario internacional

Wim Dierckxsens y Walter Formento| El imperio del dólar está llegando a su …

CAPITALISMO: Adam Smith, ¿origen del libre mercado?

CAPITALISMO: La Riqueza de las Naciones, ¿el nuevo evangelio?

CAPITALISMO: Ricardo y Malthus, ¿han dicho libertad?

CAPITALISMO: ¿Y si Marx tenía razón?

CAPITALISMO: Keynes vs. Hayek, ¿una pelea amañada?

Debate

Entre las tasas de crecimiento y el deterioro de la calidad de vida

Eduardo Camín| Un documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dado a conocer …

Desafíos estratégicos que impone la cuarta revolución industrial

Mario Ramón Duarte| Cuando queremos detenernos a pensar solo por un momento las …

Teoría macroeconómica: la bisagra y la hegemonía neoclásica

Alejandro Nadal| En los años anteriores a la crisis financiera de 2008 parecía …

¿Hacia una economía sin dinero? No tan rápido

Alejandro Nadal| Mucho se habla de la desaparición del dinero en efectivo en …

Venezuela

Venezuela: ¿Cuánto dinero cuesta un desalojo campesino?

 Marco Teruggi| ¿Cuánto dinero hace falta para mover los hilos necesarios a un …

Venezuela: Dolarizadores

Luis Brito García| Si en algo son fecundas las crisis es en la …

Petro y criptomonedas: mitos y realidades (de la parte 11 a la 16)

José Gregorio Piña T.| Estos escritos son desde la undécima a la decimocuarta …

Petro y criptomonedas: mitos y realidades (décima parte)

José Gregorio Piña T.| Este escrito retoma la serie, ya de diez entregas, …

Opinión

Quo vadis Brasil (y America latina): ¿cómo salir de la tormenta ?

Pierre Salama| Se necesita hoy  más que nunca un balance  de las políticas …

El crimen histórico de la usurpación

Aldemaro Barrios R| Como si se tratara de una película de ficción, los …

La izquierda debería dejar de equiparar trabajo a empleo

Guy Standing| Si al empleo que no es trabajo se le diera la …

Una guerra comercial transatlántica de represalias mutuas causaría perdedores en todos lados

Joschka Fischer|El desprecio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el sistema …

Entrevistas

Rubens Sawaya: Los grupos en el poder en Brasil no tienen ningún interés en América Latina

​Jorge Marchini| Rubens R. Sawaya, Profesor de Posgrado en Política de la Universidad  …

Christophe Ventura: Adiós al FSM, mantener viva la esperanza, articular nuevas formas de organización

Clarisse Meireles-Carta Maior|“Guardemos el pesimismo para tiempos mejores”, una máxima de autor desconocido, …

Camila Montecinos: Solo puedes pensar que el TPP es bueno si tienes un interés ahí o eres muy ignorante

Ignacio Pascal| Camila Montecinos, agrónoma, integrante de la organización Grain , la Asociación …

José Rocca: También en Uruguay las venas continúan abiertas

  Eduardo Camin| En el mundo existe una comunidad de intereses básicos de …

Temas

El desafío del robot: ¿futuro sin trabajo o trabajo del futuro?

Eduardo Camin| En un atardecer soleado a las orillas del lago Leman, surge …

Máquinas, inteligencia artificial y el futuro del capitalismo

  Alejandro Nadal|La automatización preocupa a los economistas desde los albores de esa …

TLC Ecuador y la UE: ¿Qué sucederá con los sectores campesinos e indígenas productores?

OCARU| A propósito del Acuerdo Comercial de Ecuador con la Unión Europea, el …

Reclaman suspender las negociaciones del TLC Mercosur-Unión Europea

Gremios empresariales y de trabajadores, así como movimientos sociales e instituciones académicas, exigieron …

Blogs

El Banco Central de Venezuela y la Ley de Gresham

Luis Salas Rodríguez| El problema de las llamadas leyes de la economía es …

Sin mercado interno no hay paraíso

Luis Salas Rodríguez |A mediados del año pasado, concretamente el 24 de agosto, …

Pedagogía del especulado: Los ajuste de precio … ¿y la demanda?

Luis Salas| En días pasados en este mismo portal, en un excelente artículo …

Pedagogía del Especulado: Nicolás Copérnico, el bolívar y el principio de autoridad monetaria

Luis Salas| Nicolás Copérnico, como otros hombres y mujeres del Renacimiento, fue lo …

Noticias

Los BRICS valoran la idea de una criptomoneda alternativa al dólar

Grigory Sysoev-Sputnik| El grupo formado por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica …

En el Banco Central argentino está prohibido discrepar

  Rubén Armendariz-CLAE|El Poder Ejecutivo dispuso remover al director del Banco Central de …

La mayoría de los adolescentes argentinos vive en la pobreza

 Rubén Armendáriz| Al menos uno de cada dos adolescentes es pobre: la incidencia …

Carlos Slim: Pérdida de empleos y hartazgo social, efectos de la revolución tecnológica

La rápida transformación que genera la revolución tecnológica ha provocado que empresas estén …

Enrique García: “Es momento de repensar la integración regional en Latinoamérica”

Veterano de muchas crisis, el boliviano Enrique García está a punto de terminar …

Ford anula inversión en nueva planta en México tras críticas de Trump

TdC|La automotora trasnacional Ford Motors anunció el 3 de enero que decidió cancelar …

ESPECIAL: TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

Theotonio dos Santos y la moda en los intelectuales

Enrique Dussel| Se nos ha ido un gran …

El adiós a Theotonio dos Santos

En la mañana del martes 7 de febrero …

Pensamiento crítico

Quo vadis Brasil (y America latina): ¿cómo salir de la tormenta ?

Pierre Salama| Se necesita hoy  más que nunca un balance  de las políticas económicas seguidas por los gobiernos  populistas-progresistas latinoamericanos. Comprender las causas de su fracaso es una condición sine qua non  tanto para combatir las políticas económicas y sociales de los gobiernos actuales como para no repetir los errores …

Controversias sobre la superexplotación

Claudio Katz| La superexplotación se ha extendido a los desposeídos del planeta, pero no abarca a toda la clase obrera de ningún país. Tampoco define distinciones entre el centro y la periferia, ni es análoga a las restricciones del consumo. No tiene vínculos específicos con la plusvalía absoluta.