Las luchas contra el colonialismo e imperialismo: pasado y presente

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Henry Boisrolin

El 3 de enero de 2026 ya entró en la historia latinoamericana y caribeña como fecha imborrable, que las generaciones futuras estudiarán sin duda alguna con atención y de manera obligatoria. No solamente los yanquis atacaron a cuarteles, barrios populares, bases militares con todo su poderío militar y tecnológico, sino también secuestraron al presidente legítimo y constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y su esposa.

Ahora, a escasos días de haber ocurrido este vil y criminal ataque perpetrado por el imperialismo estadounidense ordenado por la administración de Donald Trump, que costó la vida a un centenar de personas entre civiles y militares venezolanos y cubanos, pretender explicar todo sería, de parte mía, una imprudencia e irresponsabilidad, como así también una falta de respeto a la memoria de estos mártires.

En esta lista todavía provisoria, hace falta añadir a otras cien personas asesinadas desde setiembre del 2025 hasta la fecha por los yanquis en el mar Caribe cerca de Venezuela, pescadores en gran mayoría.

En este sentido, pienso que es el momento para rendirles un sincero homenaje a todos/as, a los militares por su valentía y haber cumplido con su deber patriótico y revolucionario. En relación a los cubanos caídos en combate desigual, enfrentando y causando serios daños al enemigo invasor, esos hijos de Martí, de Fidel y del Che, demostraron que el internacionalismo revolucionario sigue corriendo por las venas de cada cubano verdaderamente patriota. ¡Honor y Gloria a Todos!

El imperialismo: una amenaza para la vida

Luego de esta breve introducción, y en una coyuntura muy explosiva donde muchos se sienten abatidos, desorientados y abrumados por el cinismo, la arrogancia, la prepotencia y la crueldad de esos desquiciados que dirigen actualmente la Casa Blanca, me gustaría señalar que el único camino que nos queda es resistir, y luchar hasta vencer.

Afortunadamente, es el camino que emprendió desde el primer instante el pueblo venezolano, sus autoridades y sus organizaciones populares. Los objetivos fijados son claros: lograr la liberación lo más pronto posible del presidente bolivariano Nicolás Maduro Moros y de su esposa, la primera combatiente y diputada, Cilia Flores; mantener la paz interior, la gobernabilidad y funcionamiento del país, en base a launidad; y conservar la soberanía de Venezuela. Tareas complejas y difíciles, sobre todo cuando el país está cercado y atacado por una potencia militar en decadencia y herida.

Por ende, capaz de cometer cualquier locura, tal como lo acabamos de asistir durante la madrugada del 3 de enero último pasado en Venezuela. Además, para completar este comportamiento propio de un desequilibrado mental, Trump aclaró que el petróleo de Venezuela le pertenece, es decir, es de los EE.UU. A renglón seguido, dijo que ejercerá control exclusivo sobre este petróleo, y hay que excluir a la Federación Rusa, China, Irán y Cuba de Venezuela, a pesar de los acuerdos ya existentes entre la República Bolivariana de Venezuela y dichos países.

Todo tiene que ser así, según la voluntad del matón de la Casa Blanca que pretende a bombazos y misiles transformar a Venezuela en una nueva neocolonia de los EE.UU. Y sin titubear, a sabiendas que había perpetrado un ataque terrorista, navegando fuera de todo marco legal consagrado, añadió cínicamente que el derecho internacional no le interesa, solamente tiene como límite su mente y su moral. En este caso preciso, se olvidó de consignar que su moral es la de un pedófilo.

Tales delirios de Trump y de sus funcionarios, son evidentemente inadmisibles. Ahora, en caso de no surgir en los EE.UU. algunos cuerdos capaces de contribuir a detener tales comportamientos, una conflagración nuclear parece inevitable.
De paso, hace falta recordar que el accionar demencial de Trump no es novedad, es una constante en la historia de los EE.UU.

Après Bébé Doc - Haïti est prêt à laisser rentrer Aristide | Le Devoir
Jean-Bertrand Aristide

Sin remontar muy lejos, están todavía presentes en la memoria de los pueblos, las intervenciones yanquis en Irak, Libia y Afganistán, el secuestro por un comando militar estadounidense en febrero de 2004 del presidente haitiano, Jean-Bertrand Aristide, luego el del presidente hondureño, Manuel Zelaya, en la madrugada del 28 de junio de 2009, por 200 militares hondureños encapuchados y apoyados por los EE.UU.

El genocidio en curso en Gaza que perpetra el gobierno sionista israelí dirigido por el asesino Benjamín Netanyahu desde hace poco más de dos años, apoyado totalmente por el imperialismo yanqui bajo la administración demócrata de Joseph Biden y ahora de la de Trump, constituye otro ejemplo significativo de cómo la historia de la humanidad está plagada de estas acciones políticas beligerantes y desastrosas para buena parte de la humanidad, poniendo en peligro la vida sobre la
tierra.

Ejemplos históricos contra la resignación

Es a partir de esta realidad tan peligrosa, que me atrevo a traer aquí el ejemplo de mi país, Haití. Por supuesto, como las circunstancias son diferentes no pretendo hacer traslación mecánica alguna. Sin embargo, hay un elemento que sigue siendo válido: con la resignación no es posible resistir y, mucho menos, pretender triunfar. Esto es así, pues si durante tantos siglos bajo la esclavitud, los/as esclavizados/as se hubiesen resignado, jamás hubieran podido vencer a tres imperios: el español, el inglés y el francés.

Una resistencia que empezó desde el secuestro de los/as africanos/as en su continente y que se mantuvo de distintas formas hasta la proclamación de la independencia de Haití el 1° de enero de 1804 por nuestro Libertador Jean-Jacques
Dessalines. No sólo se puso fin a la esclavitud, sino se fundó la primera república negra e independiente del mundo. Un triunfo que rompió con el orden o mejor dicho el desorden mundial en aquella época, ya que la revolución haitiana fue antiesclavista, anticolonial, antirracista, anticapitalista e internacionalista.

Un acontecimiento que fue protagonizado y dirigido por los/as propios/as esclavizados/as. Algo impensable por
parte de los fundadores y beneficiadores exclusivos de la llamada civilización moderna, eurocéntrica y occidental. La consigna: Libertad o Muerte, fue fundamental para que todos/as los/as esclavizados/as, a pesar de los sufrimientos y su aislamiento, pudieran tener claridad en una lucha tan desigual durante casi tres siglos.

Zumbi dos Palmares: quem foi, resumo e história - Toda MatériaUna revolución que consagró la primera y única rebelión exitosa de esclavizados/as en la historia de la humanidad. Recordando, de alguna manera, a la lucha de Zumbi do Palmares en Brasil. Éste luchó con inteligencia y coraje durante la segunda mitad del siglo XVII, como máximo líder del Quilombo do Palmares. Su resistencia a las tropas portuguesas
empezó desde 1680 aproximadamente, obteniendo victorias muy importantes hasta su muerte en una emboscada el 20 de noviembre de 1695.

Fue decapitado. Sobrino de Ganga Zumba, con su férrea resistencia a los colonialistas portugueses, Zumbi transformó los Quilombos en símbolos de lucha por la libertad de los/esclavizados/as en Brasil. Es más, a pesar de haber sido detenido y ejecutado, su ejemplo se convirtió en un homenaje a la independencia y la autonomía de su pueblo. Sin duda, es el máximo símbolo de la lucha afrobrasileña por la libertad. Lo mismo se puede decir con respecto a José Leonardo Chirinos, un zambo libre, quien se convirtió en mayo de 1795 en uno de los principales promotores de la insurrección de esclavos negros y zambos libres en las serranías de Coro en Venezuela, buscando la abolición de laInsurrección de José Leonardo Chirinos: Acto heroico en defensa de la ... esclavitud.

La historia enseña que los colonialistas ahorcaron a Chirinos en la Plaza Mayor de Caracas el 10 de diciembre de 1796. Su cuerpo fue descuartizado, su cabeza colocada en la salida hacia el camino de Coro y sus manos en la serranía. Luego su mujer e hijos fueron vendidos como esclavizados. Sin embargo, a pesar de su derrota, Chirinos representa, al igual que
Zumbi en Brasil, un símbolo de la lucha afrovenezolana por la libertad. De ahí la importancia de entender y trabajar la continuidad histórica entre las luchas de Zumbi, Chirinos y las de aquellos/as esclavizados/as en Haití.

A modo de conclusión

En base a este breve repaso histórico y otras reflexiones arriba consignadas, es indudable que hay que tener plena confianza en la capacidad de resistencia y de lucha del pueblo venezolano. Ese zarpazo del principal enemigo de los pueblos, me refiero al imperialismo estadounidense, acompañado por los sionistas israelíes, jamás podrá destruir la voluntad de todo un pueblo, como el venezolano, decidido a luchar por su libertad.

De ahí, también, la urgente necesidad de una solidaridad plena y activa no sólo en América Latina y el Caribe, sino también en el mundo entero para con el pueblo venezolano. Una solidaridad capaz de superar las necesarias declaraciones de apoyo y las movilizaciones ante las embajadas yanquis, ya que estas últimas se revelan insuficientes. Así, y sólo así, la victoria será nuestra, y habrá un antes y un después del 3de enero de 2026 a favor de la paz para todos los pueblos al poner fin también a la explotación capitalista y a los ataques imperialistas.

 

*Profesor de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC,) Coordinador del Comité Democrático Haitiano en Argentina y miembro de la la RICDP