Home » Temas de la semana » Currently Reading:

Uruguay: Cuando el capital capitaliza el descontento del capitalismo

febrero 4, 2018 Temas de la semana No Comments

 

Alfredo Falero | Debe reconocerse que la irrupción de las protestas rurales conmovió la habitual tranquilidad veraniega y colocó un centro de atención en la debilitada agenda pública. El proceso de construcción colectiva alcanzó su máxima visibilidad en Durazno, es decir, en el escasamente desarrollado centro territorial de Uruguay, esperanzado por los empleos que puede generar la posible instalación de una nueva planta de celulosa.

Mucho ya se ha escrito y dicho. De hecho, ninguna convocatoria sobre derechos humanos o defensa de condiciones laborales –por colocar dos ejemplos– que hubiera nucleado el mismo número de personas (entre 10 y 40 mil personas, las dos cifras extremas manejadas) habría alcanzado, seguramente, tal nivel de expansión mediática. Naturalmente, algo tiene que ver con ello el apoyo recibido por parte de la gremial que agrupa a las empresas privadas de radiodifusión y de televisión (Andebu). Su adhesión constituyó para la movilización un recurso social (todo colectivo echa mano de los recursos materiales y simbólicos que puede) no menor: permitió proyectar simbólicamente la convocatoria y contribuir a construir patrones de percepción de la importancia y urgencia de la problemática rural.

Tres tesis sobre los autoconvocados

Más allá de evaluaciones, lo ocurrido con el proceso de generación del colectivo denominado “autoconvocados” -prodcutores rurales- no es algo que deba ser minimizado, sino reflexionado en sus contradicciones y proyecciones posibles. Es un disparador de numerosos temas, no solamente de orden rural y económico. Adicionalmente es la expresión de procesos sociales subterráneos complejos que puede, sin embargo, admitir interpretaciones superficiales de todo tipo. Lo que sigue es una lectura posible en forma de tres tesis sintetizadas, entre otras que puedan plantearse.

Primera tesis: Los hechos en cuestión acompañan un proceso regional en el que sectores del capital buscan marcar límites, controlar alternativas potenciales o promover giros a la derecha del espectro político. Por ejemplo, en Argentina, en 2008 y 2012, durante el llamado “período K”, el aumento de las retenciones aplicadas a las exportaciones (que en Uruguay no existen como carga impositiva) fueron cuestionadas duramente por grupos rurales dominantes y obligaron al gobierno a negociar. Si bien resulta polémico constatarlo, el proyecto socioeconómico argentino de entonces –y las retenciones como parte de un proyecto general– suponía búsquedas alternativas de inserción en la economía-mundo, hoy nuevamente debilitadas. El proyecto progresista del Frente Amplio siempre ha supuesto de fondo una profundización del conocido esquema de ajuste o inserción a los requerimientos globales.

En aquel caso se impusieron límites. En cambio en el uruguayo resulta muy difícil cristalizar el cuestionamiento ruralista de fondo como proyecto alternativo: ¿qué es lo que se propone sino una mayor “apertura”, además de bajar costos? Dicho sea de paso: nada nuevo bajo el sol. Entre las “batallas por la subjetividad” analizadas en 2008,1 se encontraba el intento del gobierno progresista de Tabaré Vázquez de firmar un Tlc con Estados Unidos, aunque con el No al Alca en el ambiente latinoamericano, un contexto muy diferente al actual.

Pero entonces como ahora “apertura” adquiere un carácter casi mágico en el discurso dominante que propone justificar automáticamente cuanto tratado de libre comercio y de protección de inversiones se presente como trampolín al desarrollo. Esta idea –que lleva inscrita la idea opuesta, es decir, “cierre”– construye límites de lo pensable y lo posible, aunque esté claro que visualizar la economía uruguaya como “cerrada” resulta insostenible.

Ese concepto de apertura como consenso práctico atraviesa partidos y gestiones, y se construye simbólicamente como una solución universal y transhistórica de desarrollo, mientras que las contrapartidas locales en múltiples planos o la transferencia de excedentes nunca aparecen en la discusión. Todo ello desvirtúa que continúen existiendo proyectos de sociedad en tensión de la izquierda a la derecha del espectro político. Cuando aparece un conjunto de movilizaciones como las ocurridas, con reclamos para la producción nacional, parecería que la apuesta es escaparse de ese consenso práctico y apostar por otro proyecto de sociedad, más productivo, pero nada de eso está en la agenda de fondo, ya que ello implicaría poner en cuestión la estructura de poder económico actual. Estructura reproducida precisamente por algunas de las gremiales (como la Asociación y la Federación rurales) que acompañan o integran las movilizaciones.

Segunda tesis: Entre los medios sociopolíticos para expandir los intereses del capital en América Latina está el de promover, integrar o desvirtuar movilizaciones que provienen de la sociedad civil y captar una indignación imprecisa. Esto acaba de tener lugar en Uruguay. Habitualmente a estos casos están integrados problemas económicos reales o dificultades de la pequeña producción, pero el punto es otro: si se considera que los principales protagonistas de los cambios emancipatorios en la región no fueron partidos políticos sino movimientos y organizaciones sociales, ¿por qué no pensar que la organización laxa o el método general para lograr presencia pública también puede ser reapropiado, colonizado por sectores del capital?

Esto resulta interesante y exige una atención especial. Nuevos o viejos nucleamientos económicos o gremiales rurales no sólo absorben la “innovación” social de sectores sociales bajos o medio-bajos de insinuar piquetes, cortar parcialmente rutas u ocupar territorio con convocatorias para plantear y visibilizar sus demandas (lo cual se popularizó en América Latina desde los noventa como resistencia al cierre de fábricas y la destrucción de economías regionales). Las movilizaciones del capital también procuran apropiarse y canalizar el descontento que genera la propia gestión del capitalismo actual, cuyos efectos pueden ser socialmente devastadores para determinadas localidades o regiones. La desindustrialización de Paysandú es un ejemplo.

Las sociedades se han vuelto verdaderas fábricas de frustraciones y malestares –también de indiferencias– que pueden encontrar expresiones muy diversas. Cuando aparecen irrupciones colectivas como éstas –contradictorias, complejas, multisectoriales, no sujetas a partidos, pero potencialmente capaces de aglutinar frustraciones diversas– se producen desorientaciones sobre cómo actuar, particularmente en sectores sociales y políticos comprometidos con visiones emancipatorias de sociedad. Las reacciones locales fueron del taxativo reflejo de rechazo por parte del frenteamplismo a la parálisis expectante o el acompañamiento prudente de otros sectores o políticos. Como sea, captar rápida y concretamente el “juego”, sus horizontes, y delinear posicionamientos y trayectorias será cada vez menos fácil.

Tercera tesis: La adición de sectores y demandas configuró (al menos hasta el anuncio de medidas del lunes 29) un colectivo “archipiélago” sólo conectado –más allá de discursos– por una común oposición al gobierno y un rescate vago de lo rural “tradicional”. El abanico de posiciones fue desde posturas erráticas y críticas sobre el funcionamiento social (visibilizadas por Whatsapp) hasta planteos o reclamos con bases razonables en Durazno. Entre las primeras se encuentran percepciones extremadamente simplistas y a veces expresadas con fuerte estigmatización (cargar las tintas por el gasto en los planes sociales y los “pichis”) y por momentos ridículas (el Pit-Cnt es el Isis uruguayo) que deben tenerse en cuenta como indicadores de esquemas de percepción social subterráneos, de esos que la perspectiva políticamente correcta no capta, hasta convergencias formuladas en solicitudes concretas expresadas en las demandas sobre bajas de impuestos, gasoil o tarifas.

La canalización en esto último supone un proceso de construcción de demandas con lógicas de autocensura en el espacio de los autoconvocados. Como ocurre en cualquier colectivo social que quiera expandir su base de apoyo, existen cosas que no se pueden decir, pero están. Esto implica evitar expresar públicamente algunas convicciones, despartidizar los reclamos y venderlos como obvios, naturales y con especial preocupación por la suerte de pequeños productores. Paralelo a esto los grandes grupos potencialmente beneficiarios de algunas medidas solicitadas, como el aumento de la cotización del dólar, deben permanecer oscurecidos o al menos construir un cuadro borroso.

Dadas las características del agrupamiento (hasta el momento sólo parece sintetizar una unidad forzada y transitoria), la fina caracterización de necesidades reales, demandas y sectores no solamente es una cuestión estratégica de cualquier gobierno. Es una necesidad de todo colectivo social que luche por visiones más justas de sociedad.

La construcción colectiva generada también da cuenta de la crisis de las formas de representación o delegación heredadas del siglo XX. Estas crisis no son exclusivas de los autoconvocados ni de Uruguay, sino que aparecen en numerosos espacios sociales y agrupamientos como partidos políticos, gremiales empresariales y movimientos sociales.

Conclusiones posibles: Algunos grandes temas asoman a partir de los eventos generados por los autoconvocados. Primero: se estuvo ante la manifestación pública de un colectivo multisectorial, nucleador de descontentos varios acumulados, que trascendió originalmente a las organizaciones y mediaciones que representan el capital rural. Entre las demandas fue central cómo y en qué gasta el Estado. Pero lo que no se dice es tan relevante como lo que se dice y, por ejemplo, no hubo referencia alguna al gigantesco déficit anual de la Caja Militar –que para el progresismo no fue una gran fuente de preocupación fiscal hasta hace poco– dentro del registro de “derroches”.

En segundo lugar, en cuanto a las posibilidades de maniobra de los gobiernos, existe un margen limitado que puede esbozarse así: los estados se vuelven, cada vez más, centro de los reclamos más antagónicos, mientras paradójicamente su proceso de desnacionalización económica los vuelve cada vez más incapaces de atenderlos y los lleva a callejones sin salida. La acumulación de decepciones con elencos políticos y técnicos configura ilusiones sociales de salidas individuales y colectivas de las más diversas. En ese cuadro, que trasciende a Uruguay, han emergido ofertas neofascistas. Esta tendencia de estados trasnacionalizados del siglo XXI y sus limitaciones –que requeriría una fundamentación imposible de realizar aquí y tampoco procura quitar responsabilidades– debe subrayarse, ya que modifica la capacidad de generar políticas alternativas con relación al siglo XX y genera desorientaciones sociales varias.

En último lugar, lo que muestran Uruguay y América Latina como necesidad más urgente es la reconstrucción de colectivos y competencias sociales que permitan proyectar alternativas de sociedad en sus distintas esferas o planos. Uso alternativo de la tierra y del territorio en general es uno de ellos, pero no el único. Guste o no, asuste o no el conflicto, existe una lucha, por ahora latente, por la capitalización de descontentos presentes y futuros que inevitablemente se generarán con la gestión del capitalismo actual. Resulta paradójico que sea el propio capital el que los capitalice. ¿Sociedad incluyente o sociedad de guetos? Poco o nada de lo ocurrido en enero estaba en la línea de cuestionar la tendencia a lo segundo.

*Doctor en sociología. Docente e investigador de la Universidad de la República.

Comment on this Article:







*

Plantídoto

Latinoamérica

Política fiscal y deuda pública en América Latina y el Caribe: Unas políticas ortodoxas asfixiantes.

John Freddy Gómez , Camila Andrea Galindo| La más reciente publicación de la …

Muchas muertes y poca tierra ha dejado la ley de restitución en Colombia

Bibiana Ramírez-Prensa Rural| Uno de los mayores problemas en Colombia sigue siendo la …

Análisis de la estrategia del Uruguay para su inserción comercial a nivel internacional

   Roberto Chiazzaro|  La crisis del petróleo acaecida a mediados de los años …

Argentina: Hoy que el tiempo ya pasó

Horacio Rovelli|Alfredo Zitarrosa canta “La canción y el poema” cuyas dos primeras estrofas …

Cómo se reparte la torta del campo uruguayo

Global

El “socialismo de mercado” chino

  Alejandro Teitelbaum| En China actual coexisten individuos supermillonarios y centros urbanos y …

Eudald Carbonell: La revolución tecnológica se cobrará 1.000 millones de vidas en 20 años/ Revolución verde

Irene Hernández Velazco| Este reputado paleontólogo codirige desde 1991 el yacimiento de Atapuerca. …

Las clases sociales en Europa

Henri Wilno| La cuestión de las clases sociales no esta muy de moda …

El panóptico digital

Nieves y Miro Fuenzalida| Facebook es la vitrina al narcisismo humano con sus …

Ecología

Eudald Carbonell: La revolución tecnológica se cobrará 1.000 millones de vidas en 20 años/ Revolución verde

Irene Hernández Velazco| Este reputado paleontólogo codirige desde 1991 el yacimiento de Atapuerca. …

Comunicación, cultura y…. peak oil.

Rafael Romero-The Oil Crash| A menudo, y sobre todo desde ámbitos políticos, se …

Del cambio al desmadre climático

Andrés Barrio–Público.es| Este año hemos sufrido, o disfrutado, de un invierno y comienzo …

Universidad transgénica: Los sponsors de la Facultad de la Agronomía de la UBA

Darío Aranda-lavaca.org| Después de develar los convenios con empresas transgénicas, Darío Aranda revela …

Energía

Eppur peak oil

Antonio Turiel| Entre los conocedores de la problemática del agotamiento de los recursos …

Comunicación, cultura y…. peak oil.

Rafael Romero-The Oil Crash| A menudo, y sobre todo desde ámbitos políticos, se …

Energías renovables en Argentina: ¿negocio financiero o política industrial?

Diego Hurtado| Luego del colapso financiero de 2008, la reconversión de la matriz …

Argentina: Industria eólica, una oportunidad perdida

Daniel Green y Juan Fal| El reciente anuncio de la instalación en el …

Documentos

Cepal: La inefciencia de la desigualdad

Cepal| El reciente trabajo de investigación que la Cepal ha presentado en la …

Democracia obrera

Antonio Gramsci y Palmiro Togliatti| Hoy se impone un problema acuciante a todo …

Geopolítica del Poder: UNASUR en un mundo de bloque(o)s

Kintto Lucas |Los gobiernos neoliberales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú …

Un agónico final de la globalización: ¿cambio civilizatorio?

Wim Dierckxsens, Walter Formento|Ante el pensamiento único y fundamentalista es un reto reconstruir una …

Biblioteca

Teoría de la Dependencia| Una revalorización del pensamiento de Marini para el Siglo XXI

El presente ensayo de Adrián Sotelo Valencia -sociólogo, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la FCPyS de la UNAM, México- tiene por objetivo evaluar y validar la vigencia de la teoría marxista de la dependencia (TMD) para el siglo XXI en la perspectiva del pensamiento de Ruy Mauro …

Teitelbaum: El colapso del progresismo y el desvarío de las izquierdas

El problema que aborda el autor en este libro es el del colapso del progresismo. Pero no limitado a América Latina. En su argumentación Teitelbaum cambia el orden habitual: después del fin de las ilusiones progresistas que terminaron en un colapso, –y cuando debería haber una respuesta de la izquierda–, ésta está totalmente …

Beinstein: “Macri, orígenes e instalación de una dictadura mafiosa”

Jorge Beinstein, profesor emérito de la Universidad Nacional de La Plata, actualmente es titular del seminario de doctorado “Crisis sistémica global” de la Universidad de Buenos Aires. Especializado en prospectiva económica y geopolítica ha sido titular de cátedras en universidades europeas y latinoamericanas, Beinstein es el autor del libro “Macri, orígenes e instalación de una …

Cuba y América Latina: Desafíos del legado revolucionario

cuba y amlat legado revolucionario

La Internacional del Capital Financiero

Argentina: Volver al pasado

Pedro Biscay| A principio de año, el Ministro de Finanzas Luis Caputo logró …

Piratas siglo XXI Los destinos favoritos de los evasores y delincuentes

Rodolfo Bejarano Bernal| Los destinos favoritos de los evasores y delincuentes son Bahamas, …

Consecuencias del fallo de Griesa en el endeudamiento latinoamericano

Guillermo Oglietti| Un vicio fundacional de nuestras repúblicas latinoamericanas ha sido la predisposición …

Ecuador: ¿Y la corrupción contra el fisco?

Juan J. Paz y Miño Cepeda| El capitalismo es una especie de telón …

Éric Toussaint: «América Latina en el ciclo infernal de la deuda desde hace 200 años»

Marie Charrel-Le Monde| Éric Toussaint es doctor en ciencias políticas y portavoz del …

Colombia: Deuda, modelo de desarrollo y sociedad

William Gaviria Ocampo| En cualquier análisis , no se puede obviar, el proceso …

MARX HA VUELTO: El mercado y las crisis

MARX HA VUELTO: Burgueses y proletarios

CAPITALISMO: Keynes vs. Hayek, ¿una pelea amañada?

Debate

El negocio del endeudamiento, riquezas para unos pocos y pobreza para el pueblo argentino

Horacio Rovelli| La deuda siempre fue el mecanismo preferido de dominación.  En nuestro …

Entre las tasas de crecimiento y el deterioro de la calidad de vida

Eduardo Camín| Un documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dado a conocer …

Desafíos estratégicos que impone la cuarta revolución industrial

Mario Ramón Duarte| Cuando queremos detenernos a pensar solo por un momento las …

Teoría macroeconómica: la bisagra y la hegemonía neoclásica

Alejandro Nadal| En los años anteriores a la crisis financiera de 2008 parecía …

Venezuela

Venezuela: Salarios y precios en dólares: ¿igual a ganar más?

Luis Salas-15yultimo| La única propuesta económica del candidato oposicionista Henry Falcón, obró un …

Venezuela: ¿Cuánto dinero cuesta un desalojo campesino?

 Marco Teruggi| ¿Cuánto dinero hace falta para mover los hilos necesarios a un …

Venezuela: Dolarizadores

Luis Brito García| Si en algo son fecundas las crisis es en la …

Petro y criptomonedas: mitos y realidades (de la parte 11 a la 19)

José Gregorio Piña T.| Estos escritos son desde la undécima a la decimonovena …

Opinión

El Fondo no cambia, cambió la Argentina

Pedro Brieger|El martes 8 de mayo el ministro de Finanzas Nicolás Dujovne planteó …

Agroecología: nuevo paradigma agroalimentario

Crispim Moreira| El actual sistema agroalimentario es insostenible. Nunca lograremos el reto de …

Quo vadis Brasil (y America latina): ¿cómo salir de la tormenta ?

Pierre Salama| Se necesita hoy  más que nunca un balance  de las políticas …

El crimen histórico de la usurpación

Aldemaro Barrios R| Como si se tratara de una película de ficción, los …

Entrevistas

Rosa Marques: “En Brasil recrudeció la represión y vulneración a los derechos”

Jorge Marchini| Rosa Maria Marques, es profesora titular del Departamento de Economía y …

Carlos Mendoza Potellá: En el Zulia está el milagro de Pdvsa”

Thiany Rodríguez-Panorama| Desde su oficina  en el Banco Central de Venezuela (BCV), el …

Diputado argentino denuncia las negociaciones secretas en el TLC Mercosur-UE

 Ráúl Dellátorre| Si el diagnóstico de la economía era complicado para pymes y …

“Pino” Solanas, senador y cineasta: “El monocultivo trajo concentración de la tierra, latifundio y un enorme éxodo rural”

Daniel Cholakian, NODAL| Fernando “Pino” Solanas ha hecho de la militancia política su …

Temas

¿Se avecina una crisis global de deuda?

Michael Roberts| Argentina ha solicitado un rescate del Fondo Monetario Internacional después de …

Bienvenidos al mundo en que las empresas disfrutan de la vigilancia permanente de sus trabajadores

Emine Saner-eldiario.es|Desde implantes con microchips hasta pulseras con rastreadores y sensores que detectan …

El negocio del endeudamiento, riquezas para unos pocos y pobreza para el pueblo argentino

Horacio Rovelli| La deuda siempre fue el mecanismo preferido de dominación.  En nuestro …

Los fondos buitre salvaron a Macri

Rodolfo Koé Gutiérrez| El gobierno argentino logró renovar la totalidad de las letras …

Blogs

El Banco Central de Venezuela y la Ley de Gresham

Luis Salas Rodríguez| El problema de las llamadas leyes de la economía es …

Sin mercado interno no hay paraíso

Luis Salas Rodríguez |A mediados del año pasado, concretamente el 24 de agosto, …

Pedagogía del especulado: Los ajuste de precio … ¿y la demanda?

Luis Salas| En días pasados en este mismo portal, en un excelente artículo …

Pedagogía del Especulado: Nicolás Copérnico, el bolívar y el principio de autoridad monetaria

Luis Salas| Nicolás Copérnico, como otros hombres y mujeres del Renacimiento, fue lo …

Noticias

Los BRICS valoran la idea de una criptomoneda alternativa al dólar

Grigory Sysoev-Sputnik| El grupo formado por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica …

En el Banco Central argentino está prohibido discrepar

  Rubén Armendariz-CLAE|El Poder Ejecutivo dispuso remover al director del Banco Central de …

La mayoría de los adolescentes argentinos vive en la pobreza

 Rubén Armendáriz| Al menos uno de cada dos adolescentes es pobre: la incidencia …

Carlos Slim: Pérdida de empleos y hartazgo social, efectos de la revolución tecnológica

La rápida transformación que genera la revolución tecnológica ha provocado que empresas estén …

Enrique García: “Es momento de repensar la integración regional en Latinoamérica”

Veterano de muchas crisis, el boliviano Enrique García está a punto de terminar …

Ford anula inversión en nueva planta en México tras críticas de Trump

TdC|La automotora trasnacional Ford Motors anunció el 3 de enero que decidió cancelar …

ESPECIAL: TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

Theotonio dos Santos y la moda en los intelectuales

Enrique Dussel| Se nos ha ido un gran …

El adiós a Theotonio dos Santos

En la mañana del martes 7 de febrero …

Pensamiento crítico

Beatriz Stolowicz: Desenmascarar las estrategias del capital

  Gabriel Delacoste-Brecha| De visita en Montevideo, presentó los resultados de sus últimas investigaciones plasmadas en su último libro, “El misterio del posneoliberalismo”. El segundo tomo, “La estrategia para América Latina”, recientemente publicado en Colombia, narra el accionar del capital y de los sectores dominantes en esta región, haciendo una …

¿Capital digital? Marx y el futuro digital del capitalismo

Michael R. Krätke |¿Qué tiene aun que decirnos Marx sobre el capitalismo actual? La pregunta es pertinente, porque la principal obra económica de Marx, El capital, esto es, el volumen primero de este ladrillo, apareció hace 150 años, en septiembre de 1867. El primer volumen y, en parte, también importantes borradores …