Home » Capital Financiero » Currently Reading:

Capital ficticio y crisis del capital

junio 19, 2017 Capital Financiero No Comments

 

Paulo Nakatani y Gustavo Moura| En este breve texto, buscaremos responder, aunque de modo introductorio e incipiente, las dos preguntas : “En la actual fase del capitalismo global parece determinante la acumulación de enormes masas de capital ficticio. Buscando precisión conceptual, ¿Cómo podemos definir esa categoría central del marxismo? “; Y “¿Estamos inmersos en una crisis global del capital? ¿Cuál es su naturaleza? “.

 La respuesta a la primera pregunta puede ser constatada a través de dos gráficos[1] elaborados con datos del Bank of International Setlements (BIS): en ellos, se puede ver que los derivados presentaron un crecimiento significativo a principios de la década del 2000, y explosivo a partir de (sobre todo con el empuje de la “titulización” de las deudas estatales y privadas, o la transformación de las deudas en activos financieros de todo tipo, ampliamente transados en los mercados financieros internacionales, lo que coincidió y catapultó el boom en los mercados inmobiliarios, sobre todo de los EE.UU., que estuvieron en el epicentro de la más reciente crisis económica mundial).

En términos de “valores nocionales”, en medio de muchas oscilaciones, los derivados alcanzaron los 672 billones de dólares en el primer semestre de 2008, retrocedieron con los impactos de la crisis económica mundial, llegando a 582 billones de dólares en el primer semestre de 2010, para luego volver a crecer, alcanzando los 707 billones de dólares en el primer semestre de 2011, y alcanzar un pico histórico en el segundo semestre de 2013, con 710 billones de dólares. A partir de ahí, se observa una importante tendencia a la baja hasta el diciembre de 2016, cuando alcanzan el nivel más bajo desde 2007, 368 billones de dólares[2]. A efectos comparativos, según el Banco Mundial (2017a), el PIB mundial en 2008 totalizaba 63,3 billones de dólares, en dólares corrientes, saltando a US $ 73,2 billones en 2011, 78,6 billones de dólares en 2014. Después de un retroceso en 2015, se estima que se elevará a 80 billones de dólares en 2017. El valor de mercado de las acciones transadas a escala global, en dólares corrientes, alcanzó el pico pre-crisis de 88,4 billones de dólares en 2007, cayendo a 58,2 billones de dólares en 2012, y elevándose al pico histórico de 99,7 billones de dólares en 2015 (Banco Mundial, 2017b).

 Gráfico 1: Magnitud total de los derivados en “valores nocionales” (billones de dólares)

 Fuente: Elaboración propia con datos del BIS (2017).

 Gráfico 2: Magnitud total de los derivados en “valores brutos de mercado” (en billones de dólares)

Fuente: Elaboración propia con base a datos del BIS (2017).

 No son sólo los derivados quienes constituyen la masa de capital ficticio; este puede ser conceptuado sucintamente como un título jurídico negociable en los mercados financieros, cuyo precio está constituido por la capitalización de un flujo de ingresos esperados, calculado sobre la base de tasas de interés corrientes (MARX, 1986, p.11). El capital ficticio es una forma derivada de la forma capital portadora de intereses, pero que se aparta de ella en aspectos fundamentales: en el caso del capital portador de intereses existe un quantum efectivo de valor que es prestado, y que garantiza al propietario la percepción de un ingreso en función de la “abstinencia” del uso inmediato de ese monto, de acuerdo con la demanda por crédito y con las condiciones de inversión productiva.

Aquí el capital se “rebaja” a la forma-mercancía, y en la condición de mercancía-capital se lanza a los mercados en busca de una “valorización” que supuestamente o inmediatamente depende de la mera propiedad del capital, y no de la valorización del valor propiamente dicha. En la forma capital ficticia, por el contrario, no existe un valor efectivo: son los referidos títulos jurídicos que adquieren un movimiento propio en los mercados secundarios a escala mundial; no es el capital que se rebaja a la forma mercantil, sino los propios flujos esperados de renta que se convierten en mercancías. Así, el concepto de capital ficticio incluye también las distintas formas asumidas por la deuda estatal – anclada sobre todo en la expectativa de recaudación futura -, así como las acciones de las empresas – “duplicados de papel de capital real” (Marx, 1986, p.20) que adquieren autonomía dentro del juego bursátil, y buena parte del capital bancario, que consiste justamente en títulos de deuda estatal y privada, además de acciones (Marx, 1986, p.13).

 La autonomización del capital en relación a sus contenidos particulares y a su propia sustancia, el trabajo abstracto, alcanza aquí niveles elevados y explosivos. Para los capitalistas individuales, el capital ficticio no sólo constituye una parte importante de su cartera, sino que aparece como una forma de la riqueza abstracta real. Así, las vicisitudes de los mercados secundarios impactan fuertemente en las decisiones de los capitalistas; repercuten sobre toda suerte de precios y tasas (de commodities, intereses, cambio, etc.); y constituyen una poderosa palanca de concentración y centralización de capital. En sentido similar, se ve que el desarrollo del capital ficticio atiende al ímpetu del capital por acelerar su tiempo de rotación y su movilidad, y así contribuye a la igualación de las tasas de ganancia y la distribución de la fuerza de trabajo a escala mundial.

Además, algunas formas de capital ficticio responden, al menos en su origen, a la protección contra riesgos, crecientes en un contexto de inestabilidad y de la transnacionalización de la producción. Por esos motivos, a pesar de tratarse de un no-capital y de no participar directamente de la valorización del valor, la importancia del capital ficticio en el seno de la dinámica global de la acumulación de capital no puede ser soslayada, y, de la misma forma, su naturaleza y movimiento resultan incomprensibles fuera de una perspectiva de totalidad.

 En cuanto a la segunda pregunta podemos afirmar que la crisis mundial desencadenada en 2007 no ha sido aún superada y se continúa expresando a través de la gigantesca super-acumulación de capital, en particular en sus formas ficticias. A diferencia de las grandes crisis anteriores, la necesaria desvalorización del capital no está ocurriendo principalmente por la acción directa de los Bancos Centrales y de los Departamentos del Tesoro en diferentes Estados Nacionales. Los primeros asumieron la función de recuperación de los capitales ficticios a través de la monetización de títulos privados desvalorizados y los segundos a través de la expansión de las deudas públicas en títulos.

 Así, por su carácter eminentemente especulativo, la profusión de capital ficticio continúa engendrando una fuerte inestabilidad económica, que se expresa en la sucesión de burbujas especulativas y de crisis financieras que pululan por el mundo en las últimas décadas. Sin embargo, lejos de ser la causa última de las crisis que sacudieron el mercado mundial en ese período, se trata antes de una expresión de las miserables condiciones de reproducción del capital a escala global (Kliman, 2012; Norfield, 2012; Chesnais, 2016). La bonanza de la acumulación de capital en los “años dorados” del capitalismo activó algunas de sus tendencias inmanentes, como la elevación de la composición orgánica del capital (relación entre los medios de producción -capital constante – y la fuerza de trabajo – capital variable), y la caída de las tasas de ganancia (la relación entre la plusvalía globalmente producida y el capital social total), y, por consiguiente, de la acumulación (véase Kliman, 2012, Roberts, 2016, Jones, 2014, Jones, 2014).

En medio del referido movimiento de transnacionalización del capital, y ante la contundente restricción de las posibilidades de inversión productiva a tasas aceptables de lucro, sobre todo a partir de la segunda mitad de la década de 1960, el capital progresivamente se lanzó a los mercados financieros, promoviendo cambios institucionales y legales en el sentido de incrementar su libertad de movimiento y la opacidad de sus maquinaciones, dando lugar a una avalancha de “innovaciones financieras”. Con la llamada revolución microelectrónica, este proceso se ha reforzado en un contexto de prominencia de la dimensión financiera de la acumulación y de la constitución de grandes conglomerados transnacionales, que reúnen gigantes de la industria, el comercio y las finanzas (Chesnais, 2016), donde se acelera la búsqueda de beneficios ficticios inmediatos, en detrimento de las inversiones productivas, reforzando las dificultades de la reproducción ampliada del capital.Resultado de imagen para capital ficticio

 A partir de la reciente crisis económica mundial se hizo visible la puesta en práctica de “causas contrarrestantes” a la caída de la tasa de ganancia, entre las que se podría mencionar: la reducción de las cargas estatales sobre el gran capital, sea en su figura física o jurídica; el incremento de la jornada laboral y su intensificación, pari passu a la “represión salarial” (incluyendo la eliminación de formas de salario indirecto, en particular concernientes a las políticas sociales); la destrucción de modos “autóctonos” de producción y distribución, progresivamente subsumidos a la acumulación capitalista; la privatización de recursos naturales, incluyendo el patrimonio genético, además de empresas y servicios estatales; el militarismo y las “guerras de rapiña”; el cercamiento de los conocimientos técnico-científicos y de toda clase de producción cultural bajo la forma de patentes; entre otros mecanismos que conforman lo que Harvey (2004) conceptuó como “acumulación por desposesión”.

 Ninguno de estos “efectos contrarrestante”, incluso en su conjunto, han demostrado la capacidad de revertir la tendencia a la caída de las tasas de ganancia y de acumulación. Luego, las formaciones sociales capitalistas se encuentran inmersas en una crisis de super-acumulación que responde a las contradicciones fundamentales de la forma capital en sus manifestaciones contemporáneas. Por lo tanto, no se derivan de causas externas, como defiende el mainstream económico, y tampoco de una insuficiencia o incluso de inexistencia de la regulación o intervención estatal, como quieren los reformistas. Por el contrario, se vuelven patentes los límites de la creciente movilización del Estado en el sentido de evitar el colapso económico, con monumentales políticas de salvamento, y de activar la acumulación de capital, a través de la creación de capital ficticio y de la redistribución de la renta en favor del gran capital, y por consiguiente, en detrimento de la población trabajadora[3].

En suma, es en ese contexto que se vuelve inteligible el recrudecimiento de la barbarie capitalista, incluyendo la miseria, el belicismo, la xenofobia, la intolerancia, el fanatismo; combatirla es la más imperiosa de las tareas.

 Notas

 [1] Los gráficos se diferencian por medir la magnitud de los derivados de dos modos distintos; El primero por medio de sus “valores nocionales”, que corresponden a los precios de los activos subyacentes (su “valor” de cara), lo que implica “doble conteo”, ya que los operadores en los mercados secundarios compran protección para cubrir las garantías que vendieron. El segundo modo de medición se realiza por los llamados “valores brutos de mercado”, que corresponden al costo de sustitución de todos los contratos a los precios actuales de mercado. Los derivados son títulos jurídicos que determinan pagos futuros vinculados a la trayectoria de los precios de otro activo que le es subyacente (como um commodity, un índice bursátil, una tasa de interés o de cambio, otro derivado, o un conjunto de activos financieros “empaquetados” etc.), o a la ocurrencia de determinados fenómenos (como un evento climático), y que se comercializan en mercados específicos, adquiriendo allí “vida propia”, por así decir. En estas transacciones el activo subyacente no cambia de manos, no ocurre un cambio de propiedad, son apuestas sobre los precios futuros, por lo tanto, constituye un gigantesco casino.

 [2] En “valores brutos de mercado”, la trayectoria guarda similitudes, pero el pico histórico se da en el segundo semestre de 2008, con 35 billones de dólares; con el segundo punto más alto ocurrido en el segundo semestre de 2011, con 27 billones de dólares, presentando desde entonces una tendencia expresa a la caída.

 [3] Es el caso de Grecia, Irlanda, Portugal, Italia y España, que expresa una ofensiva neoliberal a escala mundial (véase, por ejemplo, la crisis de la deuda soberana, por ejemplo, SOTIROPOULOS, MILIOS y LAPATSIORAS, 2013, y NORFIELD, 2012)

Referencias bibliográficas
BANCO MUNDIAL. Gross Domestic Product, 2017a. Disponible en: http://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.CD.
______. Stock traded, 2017b. Disponible en: http://data.worldbank.org/indicator/CM.MKT.TRAD.CD.
BIS (Bank of Internacional Setlements). OTC derivatives statistics at end-December 2016. Disponível em:  https://www.bis.org/publ/otc_hy1705.pdf. Acceso en 25/05/2017.
HARVEY, D. O novo imperialismo. São Paulo: Loyola, 2004.
MARX, K. O Capital: crítica da economia política. Livro I, Tomo I. Coleção Os Economistas. São Paulo: Nova Cultural, 1996.
______. O Capital: crítica da economia política. Livro I, Tomo II. Coleção Os Economistas. São Paulo: Nova Cultural, 1996.
______. O Capital: crítica da economia política. Livro III, tomo V. Coleção Os Economistas. São Paulo: Victor Civita, 1986.
NORFIELD, T. Derivatives and capitalist markets: the speculative heart of capital. Historical Materialism, v.20(1), 2012, p.103-132.
SOTIROPOULOS, D. P.; MILIOS, J.; LAPATSIORAS, S. A political economy of contemporary capitalism and its crisis – demystifying finance. Londres: Routlledge, 2013.

Paulo Nakatani y Gustavo Moura de Cavalcanti Mello son profesores del Departamento de Economía e del Programa de Pos-grado en Política Social, ambos de la Universidade Federal do Espírito Santo, Brasil. Traducción del portugués: Hemisferio Izquierdo

Comment on this Article:







*

Plantídoto

Latinoamérica

México frente a la Cuarta Revolución Industrial

Napoleón Gómez Urrutia| La industria de la transformación está experimentando una revolución de …

Las violaciones de la transnacional Glencore, y el diálogo social sugerido por la OIT

Eduardo Camín| La globalización poco a poco conduce a que la economía mundial …

Ser potencia agrícola deteriora la alimentación en Brasil

  Mario Osava-IPS| Brasil está entre los mayores productores y exportadores agrícolas del …

Política fiscal y deuda pública en América Latina y el Caribe: Unas políticas ortodoxas asfixiantes.

John Freddy Gómez , Camila Andrea Galindo| La más reciente publicación de la …

Cómo se reparte la torta del campo uruguayo

Global

Futuro del trabajo basado en producción y empleo sostenibles: ¿las cooperativas?

Eduardo Camin|Cada año, el primer sábado de julio, la comunidad internacional celebra el …

Trabajo y empleo en el sector de la prestación de cuidados para el futuro del trabajo

Eduardo Camín| Sin que se advierta demasiado, se está deslizando en la realidad …

Fin del G7, fin de la OTAN, ¿Fin del unipolarismo occidental?

Wim Dierckxsens, Walter Formento| Desde el fin de la guerra fría, con la …

Abolir una injusticia flagrante: el trabajo infantil

Eduardo Camin| Es común que en el tratamiento de temas que tengan que …

Ecología

No solo de agua vive el agro uruguayo: impactos de la aplicación de la nueva Ley de Riego sobre el suelo

Anahit Aharonian, Carlos Céspedes, Claudia Piccini| El pasado mes de octubre de 2017 y …

Cibiogem y el negocio de los mosquitos transgénicos

Silvia Ribeiro| Les urgía. Ante la inminencia del cambio de autoridades, la Comisión …

La farsa del “arroz dorado” transgénico

Silvia Ribeiro| La FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) de Estados Unidos, acaba …

Empresas asesinas en la Amazonia: la impunidad de los ricos

Eduardo Camin| Es negro el cielo, y las camisas tendidas en el alambre …

Energía

Energía en Latinoamérica: cada vez menos para más personas

Demián Morassi, Erasmo Calzadilla y Aníbal Hernández| Por cuarto año presentamos nuestra revisión …

Crónica de una muerte anunciada: La desactivación del Plan Nuclear argentino

  Instituto de Energía Scalabrini Ortiz|En el día de la Energía Atómica y …

Empresas asesinas en la Amazonia: la impunidad de los ricos

Eduardo Camin| Es negro el cielo, y las camisas tendidas en el alambre …

La UE acuerda que el 32% de energía sea renovable en 2030 y prohíbe el ‘impuesto al sol’

Lucía Villa-Público.es| El Parlamento Europeo, la Comisión y los 28 Estados miembros llegaron …

Documentos

El sueño hemisférico

Ana Esther Ceceña, David Barrios| Los meses turbulentos que precedieron las elecciones venezolanas …

De las “ciencias económicas” a la posteconomía: Reflexiones sobre el sin-rumbo de la economía

Alberto Acosta-John Cajas Guijarro| En el presente artículo reflexionamos sobre varios problemas de …

Argentina: El modelo económico insustentable sigue tocando Fondo

EPPA| La fuerte revalorización del dólar en nuestra economía es parte de una …

La salida del capitalismo al fallar el intento de salir de la crisis capitalista

  Wim Dierckxsens, Walter Formento, Andrés Piqueras| La actual crisis mundial del capital …

Biblioteca

De las “ciencias económicas” a la posteconomía: Reflexiones sobre el sin-rumbo de la economía

Alberto Acosta-John Cajas Guijarro| En el presente artículo reflexionamos sobre varios problemas de las -mal llamadas- “ciencias económicas”. Partimos de las múltiples dimensiones concretas de la crisis civilizatoria del capital, frente a la cual las “ciencias económicas” -en tanto cómplices del sistema- no han dado respuestas pues están atrapadas en …

CLACSO: El vuelo del Fénix. El Capital, lecturas críticas a 150 años de su publicación

¿A 150 años de cuál obra?, se pregunta Roger Landa, el compliador de “EL VUELO DEL FÉNIX/ El Capital: Lecturas críticas a 150 años de su publicación (1867-2017), en la introducción -Das Kapital en sus 150 años (1867-2017)- de esta publicación del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) En el …

BNDES, Grupos Económicos, Sector Público y Sociedad Civil

El libro recién lanzado sobre el Banco Nacional de Desarrollo del Brasil, BNDES, Grupos Econômicos, Setor Público e Sociedade Civil tiene su foco en el período 2003-2014. Se trata de una investigación de varios años que hicieron economistas, geógrafos y sociólogos que trabajan en diferentes universidades de Brasil. BNDES_grupos_economicos_sociedade_civil    

Teoría de la Dependencia| Una revalorización del pensamiento de Marini para el Siglo XXI

El presente ensayo de Adrián Sotelo Valencia -sociólogo, investigador del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) de la FCPyS de la UNAM, México- tiene por objetivo evaluar y validar la vigencia de la teoría marxista de la dependencia (TMD) para el siglo XXI en la perspectiva del pensamiento de Ruy Mauro …

La Internacional del Capital Financiero

Trump lanza guerra autodestructiva contra Beijing

Ulises Noyola Rodríguez| La guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha …

Hegemonía monetaria: el costo de la transición

Alejandro Nadal| Antes de aclarar una mañana de julio 1974, en la base …

Argentina: Volver al pasado

Pedro Biscay| A principio de año, el Ministro de Finanzas Luis Caputo logró …

Piratas siglo XXI Los destinos favoritos de los evasores y delincuentes

Rodolfo Bejarano Bernal| Los destinos favoritos de los evasores y delincuentes son Bahamas, …

Consecuencias del fallo de Griesa en el endeudamiento latinoamericano

Guillermo Oglietti| Un vicio fundacional de nuestras repúblicas latinoamericanas ha sido la predisposición …

Ecuador: ¿Y la corrupción contra el fisco?

Juan J. Paz y Miño Cepeda| El capitalismo es una especie de telón …

MARX HA VUELTO: El mercado y las crisis

MARX HA VUELTO: Burgueses y proletarios

CAPITALISMO: Keynes vs. Hayek, ¿una pelea amañada?

Debate

Deuda y guerra comercial: Hacia un nuevo capítulo de la crisis económica mundial

Carlos Carcione|La crisis financiera argentina, que continúa a pesar del auxilio del FMI, …

El negocio del endeudamiento, riquezas para unos pocos y pobreza para el pueblo argentino

Horacio Rovelli| La deuda siempre fue el mecanismo preferido de dominación.  En nuestro …

Entre las tasas de crecimiento y el deterioro de la calidad de vida

Eduardo Camín| Un documento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dado a conocer …

Desafíos estratégicos que impone la cuarta revolución industrial

Mario Ramón Duarte| Cuando queremos detenernos a pensar solo por un momento las …

Venezuela

Recomendaciones para atender la coyuntura económica y marcar un nuevo rumbo de la economía

Movimiento de trabajadoras y trabajadores del Banco Central de Venezuela| El presidente Nicolás …

Venezuela: Política petrolera a la manera de los músicos del ¨Titanic¨

 Carlos Mendoza Potellá|“Mitos y realidades de la industria petrolera venezolana” fue el título …

Venezuela: Salarios y precios en dólares: ¿igual a ganar más?

Luis Salas-15yultimo| La única propuesta económica del candidato oposicionista Henry Falcón, obró un …

Venezuela: ¿Cuánto dinero cuesta un desalojo campesino?

 Marco Teruggi| ¿Cuánto dinero hace falta para mover los hilos necesarios a un …

Opinión

Confesiones secretas del dólar (un cuento moral)

Mario Rapoport| Me consideran el tipo más universal del planeta, aunque en verdad …

Trump, ¿guerra económica mundial?

John Saxe-Fernández- La Jornada|El torrente imperialista de la unilateralidad bélica post 11/S y …

El Fondo no cambia, cambió la Argentina

Pedro Brieger|El martes 8 de mayo el ministro de Finanzas Nicolás Dujovne planteó …

Agroecología: nuevo paradigma agroalimentario

Crispim Moreira| El actual sistema agroalimentario es insostenible. Nunca lograremos el reto de …

Entrevistas

Eric Toussaint: “Macri necesita de ese crédito del FMI para seguir pagando la deuda”

 Sergio Ferrari| Luego de más de una década de “distanciamiento” oficial, el gobierno …

David Graeber: La sociedad de los empleos de mierda

Eric Allen sido, el Vice | En 1930, el economista británico John Maynard …

Eleonora Forenza :El TLC Mercosur-UE atenta contra la equidad de género, en favor de las grandes corporaciones

Jorge Marchini| Eleonora Forenza, eurodiputada italiana del Grupo GUE/NGL, la izquierda en el …

Rosa Marques: “En Brasil recrudeció la represión y vulneración a los derechos”

Jorge Marchini| Rosa Maria Marques, es profesora titular del Departamento de Economía y …

Temas

Ahora,la suspensión del monotributo social agropecuario en Argentina

Alberto Gandulfo| Mientras avanza la crítica situación económica en la Argentina ,en estos …

La empresa estatal en Cuba: ¿Nace una estrella constitucional?

  Pedro Monreal| El anteproyecto de una reformada Constitución cubana incorpora la empresa …

Molesto por aranceles de represalia, EEUU demandó a China, la UE y México ante la OMC

Estados Unidos presentó demandas separadas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra …

Cuando se pelean los elefantes: consecuencias en Latinoamérica de la guerra comercial

Jorge Elbaum|La guerra comercial planteada por Estados Unidos contra China, la Unión Europea, …

Blogs

El Banco Central de Venezuela y la Ley de Gresham

Luis Salas Rodríguez| El problema de las llamadas leyes de la economía es …

Sin mercado interno no hay paraíso

Luis Salas Rodríguez |A mediados del año pasado, concretamente el 24 de agosto, …

Pedagogía del especulado: Los ajuste de precio … ¿y la demanda?

Luis Salas| En días pasados en este mismo portal, en un excelente artículo …

Pedagogía del Especulado: Nicolás Copérnico, el bolívar y el principio de autoridad monetaria

Luis Salas| Nicolás Copérnico, como otros hombres y mujeres del Renacimiento, fue lo …

Noticias

Los BRICS valoran la idea de una criptomoneda alternativa al dólar

Grigory Sysoev-Sputnik| El grupo formado por Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica …

En el Banco Central argentino está prohibido discrepar

  Rubén Armendariz-CLAE|El Poder Ejecutivo dispuso remover al director del Banco Central de …

La mayoría de los adolescentes argentinos vive en la pobreza

 Rubén Armendáriz| Al menos uno de cada dos adolescentes es pobre: la incidencia …

Carlos Slim: Pérdida de empleos y hartazgo social, efectos de la revolución tecnológica

La rápida transformación que genera la revolución tecnológica ha provocado que empresas estén …

Enrique García: “Es momento de repensar la integración regional en Latinoamérica”

Veterano de muchas crisis, el boliviano Enrique García está a punto de terminar …

Ford anula inversión en nueva planta en México tras críticas de Trump

TdC|La automotora trasnacional Ford Motors anunció el 3 de enero que decidió cancelar …

ESPECIAL: TEORÍA DE LA DEPENDENCIA

Renovación de la teoría marxista de la dependencia o esbozo de una nueva teoría?

¿ Jaime Osorio| Nadie se opone a priori …

El ciclo dependiente cuarenta años después

Claudio Katz| La teoría de la dependencia afronta …

Pensamiento crítico

Renovación de la teoría marxista de la dependencia o esbozo de una nueva teoría?

¿ Jaime Osorio| Nadie se opone a priori a una renovación del marxismo y en particular de la teoría marxista de la dependencia (TMD). Una postura en tal sentido es propia del dogmatismo y de las creencias religiosas. Pero convocar a la idea de renovación de una teoría para tergiversar …

Walter Benjamin, marxista-libertario

Michel Löwy| Walter Benjamin ocupa un lugar único en la historia del pensamiento marxista moderno: es el primer partidario del materialismo histórico en romper radicalmente con la ideología del progreso. Su marxismo posee por ello una cualidad particular, que lo distingue de las formas dominantes y oficiales y le confiere …